Familiares, amigos y vecinos despidieron en una casa velatoria de Hurlingham a Nicolás Gómez, el joven de 22 años que murió de un tiro en el pecho tras una discusión de tránsito en Villa Tesei.

Familiares, amigos y vecinos despidieron en una casa velatoria de Hurlingham a Nicolás Gómez, el joven de 22 años que murió de un tiro en el pecho tras una discusión de tránsito en Villa Tesei.
Luego, una caravana acompañó el traslado de sus restos hasta el cementerio municipal de Morón, donde fue inhumado.
La conmoción que el hecho generó en la zona hizo que mucha gente se acercara a brindarle el pésame a la familia de Nicolás, habitantes del municipio bonaerense de Hurlingham.
De hecho, hubo micros escolares estacionados en la puerta del velatorio para llevar a la gente hacia el cementerio.
“Era un pibe muy sano, trabajador, que no le hacia mal a nadie. Estamos todos destruidos, sinceramente no tiene explicación. Tenía 22 años nada más, toda una vida por delante”, indicó Osvaldo, amigo de la víctima, quien aseguró que la gente está organizando una marcha para pedir justicia por Nicolás.
Gómez fue baleado en la mañana del viernes mientras manejaba su Ford Falcon por la avenida Vergara, en Villa Tesei. Iba junto a otros tres amigos a “comprar un pancho”, según dijo su hermana.
Todo empezó cuando Gastón Carlesi, (32), ahora detenido por la causa, intentó pasar al Falcon en su Mini Cooper y éste, en lugar de abrirse y ceder el paso, comenzó a zigzaguear. Finalmente, el hombre logró pasarlo, pero en esa maniobra, alguien desde el Falcon le arrojó un vaso de fernet.
En ese momento, Carlesi bajó la velocidad, se puso a la par y le pegó un tiro en el pecho a Gómez, quien murió minutos después. Carlesi, que en el momento de la tragedia viajaba junto a sus dos hijitas de 10 y cuatro años. Se encuentra detenido, acusado de homicidio simple y según explicaron fuentes policiales quedará en la cárcel hasta que se resuelva su situación procesal.
Las cámaras de seguridad de la zona captaron las secuencias de los autos y también los momentos previos al desenlace vividos por el atacante Carlesi, cuando se bajó a saludar a unos amigos. Las imágenes recorrieron el país.
Gómez, la víctima, fue de inmediato asistido por sus amigos y trasladado a un hospital de la zona, pero falleció al poco tiempo de recibir el balazo.
Las cámaras del municipio de Hurlingham captaron también el momento en el que el conductor del Mini Cooper asomó su brazo por la ventana, para disparar el arma.
El detenido quedó imputado bajo los cargos de “homicidio simple y portación ilegal de armas de guerra”, pese a que el arma con el que se cometió el crimen no fue encontrada aún. La causa se tramita en la Fiscalía número uno de Morón.

