Fue hace unos días cuando volvía de una jornada exhaustiva de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas y me encontré con gran parte de la plaza del Patio de la Madera cercada con un enorme alambrado de púas. Al principio creí que estaban haciendo reformas, en sentido de restauración de la plaza, lo cual me puso muy contento debido a que yo y muchos otros estudiantes concurrimos a esa plaza muy frecuentemente de manera recreativa. Pero no fue así. A los pocos días estaban talando todos los árboles y se veía en la esquina de Santa Fe y Vera Mujica un enorme cartel de color naranja simbolizando al gobierno municipal, con la noticia de una licitación para la construcción de un local de comidas rápidas de una cadena popularmente conocida. Esta noticia generó un gran malestar para muchas personas, como también indignación, y ahí es cuando nos preguntamos: ¿dónde están los informes pertinentes realizados en relación a un impacto ambiental sobre la instalación de ese local? ¿Por qué no se realizó una audiencia pública consultando a los vecinos si estaban a favor o en contra? Estos interrogantes me hacen replantear qué papel juegan los concejales que votamos y en los cuales hemos depositado nuestra confianza para que defiendan los intereses de los rosarinos. Es una vergüenza que usurpen un hermoso espacio público que históricamente ha sido utilizado por generaciones de estudiantes de medicina, odontología, bioquímica, entre otros, para la instalación de un emprendimiento privado. Para finalizar, quería expresar mi total indignación y dejar en claro que cuando hay intereses económicos en juego, como en este caso, qué importa que usurpen un espacio público, talen los árboles y arruinen la plaza, si total los perjudicados somos nosotros, los rosarinos.































