Heidi Hankins no es una niña cualquiera. Esta pequeña de alegres ojos verdes y pelo rubio podía ser la protagonista de cualquier anuncio de ropa infantil pero ha sido su capacidad intelectual lo que la hizo saltar a la fama. Con cuatro años, Heidi Hankins tiene un coeficiente intelectual de 159, sólo un punto por debajo de Albert Einstein y el físico Stephen Hawking, lo que la ha convertido en uno de los miembros más jóvenes de Mensa (asociación internacional de superdotados). Solo 110 mil personas en el mundo son miembros de Mensa. El coeficiente de Heidi (159) es más alto que el del 98 por ciento de la población de Gran Bretaña, de donde es oriunda. A este resultado se llegó mediante el denominado test Wechsler. Este método desarrolló pruebas de inteligencia específicas para niños. Además, un psicólogo observó cómo la pequeña respondía a las preguntas para certificar la prueba.




























