Hay un total de 50 muertos y más de 700 personas atrapadas por los aludes desatados por el tifón Morakot en Taiwán.

Hay un total de 50 muertos y más de 700 personas atrapadas por los aludes desatados por el tifón Morakot en Taiwán.
En dos localidades del sur de Taiwán, más de 700 personas están atrapadas, dijeron ayer autoridades de Defensa de ese país.
En los últimos días, confirmaron que 50 personas murieron en Taiwán por el tifón Morakot y la tormenta tropical Etau, que golpearon la región, donde las víctimas fatales llegaron a 90. Además, otras tres personas fallecieron en un accidente en helicóptero, la única vía de evacuar a víctimas desde distritos donde aún los caminos están cortados.
En China, las fuertes lluvias derribaron más de diez mil viviendas. Un jefe militar involucrado en las tareas de rescate, dijo que entre los atrapados estaban las personas enterradas por un enorme alud en Hsiao Lin, una pueblo de mil habitantes en el montañoso condado de Kaohsiung. Otros se encontraban atrapados en un segundo poblado, Namahsia. "Atrapado significa que pueden estar muertos o vivos", indicó la fuente del Ejército.
El sobreviviente Lee Chin-long, de 50 años, dijo que vio con horror cómo paredes de barro destrozaron la mayor parte de Hsiao Lin. "Miraba desde el piso de arriba de mi casa. Toda la montaña colapsó. Cuando vi eso, comencé a correr", dijo Lee, hablando desde un refugio en la localidad cercana de Cishan, que se ha convertido en el centro de las operaciones de rescate.
"Casi todas las casas quedaron destruidas, excepto un par", agregó. Los rescatistas dijeron que misiones en helicópteros habían hallado pocos sobrevivientes, aunque la agencia de desastres en Taiwán informó de unos 100 habitantes rescatados. Otros 600 permanecían desaparecidos y se suponía que habían sido enterrados por el alud.
El tifón Morakot dejó 23 muertos en Filipinas y ocho en China, mientas que 13 fallecieron en Japón por la tormenta Etau. Las tormentas causaron cientos de millones de dólares en daños.
En Taiwán, el tifón desató lluvias torrenciales que provocaron avalanchas en la isla, desbordes de ríos, inundaciones y el derrumbe de un hotel de seis pisos.
El tifón comenzó a debilitarse sobre las regiones costeras chinas después de azotar Taiwán, donde las pérdidas relacionadas a la agricultura fueron estimadas en más de 5 mil millones de dólares taiwaneses (152 millones de dólares).
En Japón, la tormenta tropical Etau se acercaba al área central de la isla y a Tokio, horas después de que un sismo de magnitud 6,5 provocara la caída de alimentos y botellas de los estantes de negocios de la ciudad e interrumpiera el transporte.
La agencia meteorológica de Japón advirtió sobre posibles aludes e inundaciones, mientras que el sismo fue seguido por fuertes lluvias. Imágenes de televisión mostraron una autopista parcialmente destrozada.
Además de los 13 muertos por la tormenta, 15 habitantes se encontraban desaparecidos en las prefecturas de Hyogo y Okayama en el oeste de Japón.
Como consecuencia de los temblores, suspendieron la actividad en las centrales nucleares ubicadas cerca de la capital, Tokio, en la provincia central de Shizuoka. Parte de la autopista quedó rota y en varias zonas se produjeron averías en las tuberías del agua. Más de 9.500 viviendas se quedaron sin electricidad. l (Reuters y DPA)
Las víctimas fueron provocadas por el tifón Morakot y por la tormenta tropical Etau




