El último jueves por la mañana recargué a mi celular Personal unos 30 pesos, aprovechando una promoción que duplicaba el saldo cargado, y lo triplicaba para los que somos socios del Club Personal. El sábado por la noche ya no tenía saldo. Al llamar al *111 primero debí pasar por la odisea de no poderme comunicar, debiendo hacerlo del celular de un familiar que tiene un plan mucho mas caro y diferencial; claro, me atendieron sin demoras. Del mío jamás pude comunicarme a pesar de abonar 90 pesos mensuales. Una vez establecido el llamado un joven me informa que el saldo "extra" no se puede usar porque consumí el que realmente yo cargué, es decir, los 30 pesos, o sea, que el premio en resumidas cuentas no me sirve para nada. Si no cuento con saldo realmente abonado por mí, y que, además ese bonus sólo me sirve para líneas Personal. Estoy muy cansada de estas empresas que se burlan del cliente con slogans que distan de la realidad, no les importa nada, sólo llenarse las arcas, las promociones no existen, o detrás de ellas hay condiciones que uno jamás conoce antes de comprarlas. Obvio que el único motivo por el cual no me mudo de empresa es porque sé que son una peor que otra, no brindan nada, sólo recaudan. Los agentes que atienden el teléfono, no saben nada, todos informan diferente, y lo que es peor es que ya me di cuenta que atienden a los celulares de empresas y líneas con abonos diferenciales mucho más rápido que al que paga un abono común (no por eso barato, y no por eso debería haber diferencias, pero las hay); también me di cuenta que probablemente esta carta poco les importe. Sin embargo, tal vez si cada usuario aportara algo para elevar la voz se lograría que nos escuchen y entiendan que les pagamos un servicio no regalan nada, y entonces, como clientes nos merecemos mínimamente un buen servicio, una buena atención, y por sobre todo, que dejen de engañarnos con promociones tramposas.































