El gigante estadounidense de internet Google se ha unido a la lucha contra la pesca ilegal al lanzar un nuevo instrumento de vigilancia que permite identificar y seguir a miles de barcos en tiempo real.

El gigante estadounidense de internet Google se ha unido a la lucha contra la pesca ilegal al lanzar un nuevo instrumento de vigilancia que permite identificar y seguir a miles de barcos en tiempo real.
Esta aplicación, desarrollada con las ONGs SkyTruth y Oceana, fue presentada ayer en Sydney (Australia) con motivo del Congreso Mundial de Parques, una reunión decenal de la Unión internacional para la Conservación de la Naturaleza.
"La combinación de la nube informática (almacenamiento de datos en servidores remotos) y de los megadatos permite concebir nuevos instrumentos para visualizar, comprender y, si se diera el caso, invertir los fenómenos" observados, explicó Brian Sullivan del programa Google Earth Outreach.
Esta aplicación Google, que solamente hace aparecer los pesqueros, utiliza el SIA (Sistema de Identificación Automática) que indica la posición de los barcos que navegan en todo el mundo.
Su prototipo puede integrar los datos de 3.000 embarcaciones, sobre una flota mundial de más de 1,3 millón de navíos.
La compañía anunció el desarrollo de una versión pública y gratuita de la plataforma, lo que dará los ciudadanos la posibilidad de ver, seguir y compartir información en línea acerca de la pesca en el mundo. El reloj Global de Pesca hace uso de millones de datos que llegan SIA, una red que sigue la ruta de los barcos por los satélites en órbita.
La red fue diseñada originalmente para ayudar a la seguridad marítima y evitar colisiones.
Para el director ejecutivo de Oceana, Andrew Sharpless, el sistema ayudará a identificar situaciones de ilegalidad y protegerá las áreas de veda.
Según la Comisión Océano Mundial, organismo independiente creado en febrero de 2013, la pesca ilegal representa cerca de una quinta parte del tonelaje mundial y cuesta 23.500 millones de dólares anuales. Argentina está entre los países que sufren el saqueo ictícola.
Por Leonardo Stringaro
