Hace unos días pasé caminando por una zona que más de una vez la he visto en páginas policiales, estoy hablando precisamente de la esquina de Jorge Cura y Pueyrredón, pleno barrio Cura o Parque. En la misma se encuentra el country del Club Provincial y también ahí mismo podemos ver una garita de la policía de la provincia en total estado de abandono, llena de tierra, con excrementos de pájaros y con olor nauseabundo a orín humano, que más de uno lo usará de baño químico. Vergonzoso. Sentí mucha indignación porque esa garita la pagamos nosotros con nuestros impuestos, porque no vi un solo policía en la zona, porque los arrebatos son continuos tanto a chicos como a grande, porque de noche no se puede transitar y porque nadie hace nada. Ese barrio que comprende bulevar Seguí, Ovidio Lagos, 27 de Febrero y Oroño es zona de emergencia por la inseguridad. Estos delincuentes no tienen límites, y si hago una estadística, seguramente será altísimo el porcentaje de delincuencia en esas intersecciones. Estoy harto de escuchar a las autoridades decir que “están trabajando “. ¿En qué? Me pregunto si veo motos sin patentes, autos sospechosos, y algunos con gorras y semitapados permanentemente, ¿nadie los para a pedirles identificación o para interrogarlos? Mientras tanto esa garita sigue juntando excrementos, mal olor y mala imagen.































