Italia se prepara para finalizar la búsqueda de sobrevivientes del peor sismo que sacudió al país en casi tres décadas, el cual dejó el lunes último al menos 293 víctimas fatales y a unas 40.000 personas sin hogar. Un portavoz del Departamento de Incendios dijo que los rescatistas podían suspender la operación anoche u hoy después de que una búsqueda bajo los escombros de un edificio de cuatro plantas en la ciudad montañosa de L’Aquila no dio resultados positivos.
"Dijimos desde el comienzo que las esperanzas eran muy leves y lamentablemente parece que no encontraremos nada", dijo el portavoz.
La última sobreviviente, una joven de 20 años, fue rescatada el martes.
Las violentas réplicas continuaron en la región de Abruzzo durante la noche del viernes y ayer por la mañana, aterrorizando más a los residentes, muchos de los cuales se preparaban para celebrar el domingo de Pascua sin hogar.
La víctima más joven del sismo fue un niño de cinco meses, muerto junto con su madre.
Mientras la Pascua se acercaba, las miles de personas que quedaron sin casas por el sismo tratan de hallar alguna normalidad en tiendas de campaña y en cuarteles.
Capillas improvisadas. En la ciudad de L’Aquila, donde cerca de 2.000 sobrevivientes se refugian en tiendas de campaña, se montaron capillas provisorias con biblias y rosarios para que la gente rece, mientras que hoy se oficiará una misa de Pascuas.
"Siempre acostumbré ir a la iglesia y mañana (por hoy) haré lo mismo", dijo Carmelina Ciocca de 75 años, con lágrimas en sus ojos. "Me ayudará a sentirme un poco mejor después de toda esta devastación", afirmó.
Otros residentes rogaban que los dejaran poder recuperar efectos personales. "Quiero recuperar alguna ropa, estuve usando esta vestimenta durante cinco días", dijo Melina Giandomenico, quien vivía en una calle del centro de L’Aquila, en la zona donde tres cuerpos fueron encontrados entre los escombros.
Mientras, por primera vez desde el fuerte terremoto del lunes pasado al que siguieron centenares de fuertes remezones, en la noche del viernes no hubo ninguna réplica considerable.
Por otra parte, las numerosas donaciones y regalos que han llegado a L’Aquila (en el centro de Italia y la más golpeada por el sismo) de todas partes del país permitirán brindar una mínima ayuda a los miles de personas que se quedaron sin hogar y que están en precarias tiendas de campaña puedan celebrar el Domingo de Pascua, con una misa y una comida.
Como se recordará, en el Viernes Santo Italia dio su último y doloroso adiós a cientos de cuerpos en un conmovedor funeral celebrado en la plaza de armas de una escuela de policía de L´Aquila. l (DPA y Reuters)