Me parece interesante en que ya se piense en redondear precios, trátese del comercio que sea. Las monedas tienen muy poco valor, y no poder darlas como vuelto, porque muchas veces faltan, genera disconformidad y a veces también conflictos. Desde ya no es una situación cómoda para comprador ni vendedor de determinado artículo o servicio. Ambas partes se disgustan y en ocasiones he escuchado enojos por parte de cajeros, aduciendo que nosotros debemos colaborar. Pero es concreto que tampoco nosotros vivimos con cambio o vuelto, cada vez que hay que abonar algo. Aparte pienso que las situaciones de rispideces que pueden preveerse o darle un fin, deberían tener impulso. Es innecesario seguir en los hechos con ésta realidad, que a veces parece sin solución. No es misión imposible ni nimiedad solucionar esto que diariamente genera comentarios, cuando no momentos desagradables (así sea de una sola parte). Como en todo orden de la vida, hay distintas predisposiciones, y maneras de ser. Que ello se vea afectado también por ésta temática en la rutina diaria, cabe modificarla. No hace falta recursos especiales ni tratamientos complejos para implementarlo. Llevarlo a la acción simplifica y evita molestias, aunque parezca insignificante.

































