Buenos Aires.— Una bomba elaborada con trotyl que estaba destinada al juez
federal de Campana Federico Faggionatto Márquez, a cargo de la investigación de la ruta de la
efedrina, fue detonada por expertos en explosivos en la puerta de la casa de una fiscal.
"En Belgrano 225 hay una bolsa para el juez Faggionatto Márquez", dijo una mujer
que llamó al servicio de emergencias 911 a las 11 de ayer, lo cual generó una rápida movilización
de policías hacia el lugar.
Al llegar a la dirección señalada, la policía encontró una bolsa negra y una
caja atada con una tela blanca dentro de un cantero de la vereda de la casa de la ex jueza y fiscal
subrogante de Campana, Marisa De Virgilio.
Ante la sospecha de que se trataba de un explosivo, se colocó una tolva en el
medio de la calle para detonar la caja en forma controlada y se produjo un estallido de gran
magnitud que hizo reventar el contenedor blindado y provocó daños en la mampostería y luces de la
casa de la fiscal y otras linderas.
Faggionatto Márquez explicó que la casa donde fue dejada la bomba es de la
actual fiscal federal suplente de Campana, quien a su vez subrogó su juzgado antes de ser designado
en el cargo, por lo que especuló que "capaz que alguien se equivocó" y pensó que era su
domicilio.
No es la primera vez. El magistrado recordó que ya recibió varias amenazas con
"características criminales", entre las que mencionó intimidaciones telefónicas a su esposa, su
hermana y la tentativa de secuestro de su hijo de 17 años, ocurrido a mediados de 2007 cuando la
causa de la efedrina aún no se había iniciado. "El daño que causan al entorno familiar es grave, la
familia sufre mucho", sostuvo el magistrado.
"Yo hace cuatro años que soy perseguido y amenazado. Hay diferentes formas de
amedrentar al juez y estas formas vienen inclusive de antes de la ruta de la efedrina, también por
otras razones", afirmó el juez.
Al respecto, recordó que por investigaciones de su juzgado se desbarataron
varias organizaciones de narcotráfico y que, en lo que va del año, lleva secuestradas 5 toneladas
de marihuana y 500 kilos de cocaína.
Consultado sobre si el atentado podría estar vinculado con la gran cantidad de
denuncias que tiene en el Consejo de la Magistratura, que lo citó a declarar para febrero,
Faggionatto Márquez insistió en que no cometió ningún delito. "A mí me inventaron denuncias. Son
todas mentiras, todas persecuciones, todas cuestiones a las que soy ajeno, no tengo nada que ver.
Si todo eso fuera cierto, tendría que estar preso", remarcó. Y agregó: "Detrás de eso lo amenazan a
uno, lo intimidan, lo persiguen, es evidente que la acción del juez no gusta".
Acusaciones.Faggionatto Marquez está acusado ante la Magistratura por haberse
quedado presuntamente con la cosecha de un campo de soja, exigido dinero a empresas para no
investigarlas y enriquecerse en forma ilícita. También se lo acusa de cobrar comisiones para
favorecer a personas con depósitos en el corralito, no investigar a piratas del asfalto que
actuaban con connivencia policial, plantar pruebas en un expediente, separar de sus cargos a
defensores y actuar sin requerimiento fiscal. La última denuncia es por supuestas irregularidades
en un allanamiento ordenado por su juzgado a un depósito de San Miguel, donde se secuestraron más
de 750 kilos de cocaína. (Télam)