Una expedición en la Antártida descubrió lo que se cree son los restos del primer avión que
llegó al continente helado, congelado en una costa donde fue abandonado hace casi un siglo.
Australia ha buscado durante varios años al antiguo avión Vickers
monomotor en la zona antártica llamada Cabo Denison, donde el primer explorador polar australiano,
Douglas Mawson, abandonó la máquina después de una falla durante su expedición de 1911 a
1914.
“La suerte estuvo de nuestra parte y ha sido un gran episodio en
la historia de la aviación antártica”, dijo el doctor Tony Stewart, líder de la actual
expedición, luego del afortunado descubrimiento en el día de Año Nuevo.
Otro miembro de la expedición, que dedicado a restaurar las cabañas de
madera originales de Mawson en Cabo Denison, se topó con las piezas de metal oxidado que conectaban
dos rocas cubiertas de hielo en la costa de Commonwealth Bay durante una marea especialmente baja.
Las piezas son iguales al hierro estructural del fuselaje del avión
monomotor.
El sueño de Mawson de realizar el primer vuelo humano sobre la capa de
hielo de la Antártida, menos de una década después de que los hermanos Wright hicieron el primer
vuelo a motor, quedó destruido incluso antes de que su expedición navegara hacia la Antártida desde
Australia a fines de 1911.
El avión se estrelló en un vuelo de exhibición en octubre de ese año,
semanas antes de que Mawson zarpara. Nadie resultó herido, pero las alas quedaron dañadas. Sin
tiempo para reparaciones, Mawson retiró las alas y se llevó el resto del avión, buscando usarlo
como un “tractor de aire” para arrastrar equipamiento por el hielo.
Incluso como tractor, con sus ruedas reemplazadas por trineos, el
Vickers fue un fracaso. Su motor no encendió por el frío.
La Fundación Huts de Mawson, una caridad con respaldo oficial que
financia las obras de conservación en el sitio, cree que el avión quedó atrapado en el hielo
después de que fue abandonado y luego se fue acercando hacia el mar llevado por el glaciar durante
los últimos 100 años.
“Ha sido una búsqueda emocionante. El viernes posiblemente fue el
único día en varios años en el que las rocas estuvieron lo suficientemente expuestas y la marea lo
suficientemente baja y justo estuvimos allí para verlo”, dijo Stewart l



































