A lo largo de los años como cliente y vecino del Supermercado La Gallega, he tenido un sinnúmero de inconvenientes. Mercadería en mal estado o vencida, carnes y fiambres contaminados con limpiavidrios, mi vereda rota por los camiones (Carrasco al 1200) o los vapores fétidos de toda la basura líquida y sólida que vierten en la calle o en los contenedores de residuos domiciliarios (basta caminar por calle Sarmiento al 500), pero bueno, en mayor o menor medida fueron subsanados con los pedidos de disculpas pertinentes. El tema de los cajeros es para una carta aparte porque, pobres chicos, les pagan dos mangos y los rotan más rápido que lo que me cambio los calzoncillos (aclaro que me baño todos los días), uno va sabiendo que estará un rato haciendo "la cola" pero los pibes quieren trabajar, le ponen ganas y son amables. Lo que me resulta intolerable es la mezquindad. ¿Dónde quedó el "con todo a-precio"? El feriado del 24, llego a la carnicería completamente desierta y me encuentro con un carnicero trastornado (todos podemos tener un mal día) que me prepoteó porque le pedí un kilo de vacío —calculo que de envidia— primero que le diga dónde cortar, porque él no podía cortar un kilo justo. Sí flaco, yo te entiendo, esto no es un concurso, puede salir más o menos, pero vos sos el carnicero y una idea debés tener. ¡Ah Dios! para qué le pedí que lo limpiara… "Loco" a mí el dueño me dijo que la carne sale así… ¿Cómo así?, le respondí, hace 4 años vengo día por medio y todos los demás carniceros la limpian. Después de un intercambio de opiniones me manda a hablar con el supervisor. Este me pidió disculpas porque ya habían tenido varias quejas sobre la actitud de esta persona y lo justifica diciendo: "…lo que pasa es que vino Sabino (el dueño) hace dos días y los retó porque había demasiada carne en el canasto de la grasa y que él no vendía carne magra, que la carne salía como venía..." "Si claro, sé que esto no es una boutique, pero yo no vengo a comprar cebo y te la pago al precio que la venden en todos lados…". Ahí me vino a la mente la imagen de una de las encargadas diciendo caja por caja que entregaran menos bolsas porque "venía Sabino" y me cayó la ficha… La Gallega está como está porque el dueño anda revisando el canasto de la grasa o contando las bolsitas en vez de gerenciar una tremenda cadena de supermercados como la que tiene. Si siguen así van a terminar como otras cadenas locales, después se desgarran las vestiduras cuando caen capitales foráneos haciendo estragos. Deberían saber que el único capital con el que cuentan son los billetes que ponemos todos los meses giles como el que escribe y que es un recurso no renovable. En mi caso, harto de todo esto digo basta, vuelvo al verdulero "de la vuelta" que me carga por los resultados del fútbol y al carnicero que me saluda con una sonrisa, me lleva el carbón y las bolsas 150 metros porque yo tengo al bebé en brazos. Ah por cierto… ninguno de ellos me cobra por este "envío a domicilio".


































