El dúo británico de electro-pop Pet Shop Boys sorprendió a todos el viernes con su estilo
cubista, hits indelebles de los 80 y 90 y una cuidadísima puesta en escena, en la apertura del
Personal Fest.
No es que Neil Tennant y Chris Lowe se hayan convertido en sucesores de
Picasso, sino que la denominación de cubismo se debió a que en su puesta en escena, los británicos
recurrieron a unos cubos blancos para usarlos de escenografía, pantallas y todo tipo de uso,
ideados por el diseñador Ed Devlin.
Los cubos eran blancos y durante la primera parte del show estaban
dispuestos para ser la versión disco de “The Wall”, de Pink Floyd, o la historia de
cómo un niño crece encerrado en una disco, sin ver el mundo exterior.
En la que fue su cuarta visita a la Argentina, el dúo hizo mover las
patitas a las miles de personas que se reunieron en el Club Ciudad y que no parecían conmoverse
fácilmente con la variopinta convocatoria de artistas que realizó el Personal.
Con la cabeza cubierta con un cubo, Tennant se apoderó del centro del
escenario y Lowe fue a su izquierda al mando de lo que parecía el comando de una nave espacial,
cubierto de máquinas.
Así fueron pasando “Heart”, “DYSMC” y
“Pandemonium”. Durante muchas canciones, sobre los cubos que se convertían en
pantallas, se veían imágenes que parecían de videojuegos o la estética del pixel-art que forma
parte del arte del último disco del dúo “Yes”.
Los estadounidenses de música disco Chic y los argentinos Estelares, Leo
García y David Lebón, con sets cortos, estuvieron en la apertura del festival.
































