Por los que juzgan creyéndose Dios es que muchos se han apartado de la Iglesia. En Carta de Lectores de La Capital del 17 de enero, se nota por sus expresiones, que no han entendido al Papa Francisco. El dijo que no es quien para juzgar a los gays, y el grupo de personas que publicó esa carta los juzga a ellos y al padre Ignacio. La ciencia aún no ha podido determinar el por qué de la condición de gays y lesbianas, sí se sabe que no es como se creyó mucho tiempo, un vicio. Ese grupo de Red de Familia Rosario carece de algo básico en catolicismo, que es la caridad. ¿Se creen excentos de pecados, impolutos?Nunca leí nada de ellos contra la trata de blancas, sobre los horrores de la dictadura, la corrupción en el gobierno. Recordemos que “la corrupción mata”. ¿Y qué dicen quienes se arrogan el derecho de juzgar al padre Ignacio, de los curas pedófilos? Esos sí que merecen nuestro repudio porque dejan marcados de por vida a niños y jóvenes. ¿No se acuerdan de Jesús, que tanto amó a los niños y rechazó a los que atentaban contra ellos? Les recomiendo que lean las páginas 20 y 21 del diario Clarín (del 17 de enero) allí van a encontrar opiniones del Papa. ¿Seguirán juzgando al padre Ignacio, que como pastor se contacta con su rebaño? En ese rebaño se encuentra toda clase de personas, ya que son seres humanos, y él los acepta y ayuda. Por tanto, quienes escribieron esa carta carecen (u olvidaron) del conocimiento de lo que dijo Jesús, de las bases de la Iglesia. Porque en ellos no hay apertura de corazón, no reconocen al prójimo.



































