Los padres de Sofía Herrera y el obispo Juan Carlos Romanín, de Río Grande, Tierra del Fuego, encabezaron ayer una movilización en esa ciudad, al cumplirse un año de la desaparición de la niña.
El religioso, con jurisdicción en Santa Cruz y Tierra del Fuego, expresó que el aniversario por la desaparición de Sofía era “un momento de mucho dolor” y pidió a las autoridades “redoblar los esfuerzos” para hallar a la nena.
Sostuvo que hay que mantener “una fuerte esperanza y poder animarnos entre todos para aportar información para que aparezca Sofía y para que esto no se repita”.
“La gobernadora me ha recibido y hemos podido compartir la expectativa de poder sumar a toda la comunidad católica para que este caso se lleve delante lo mejor y más rápido posible”, resaltó.
Edgar Fabián Herrera, padre de la niña, reiteró que está convencido de que su hija “está viva y alguien la tiene” y minimizó la detención del cuidador del camping donde se la vio por última vez.
“No puede ser que hace un año que la robaron a mi hija del camping. Si hubiera muerto, hubiésemos encontrado algo”, señaló Herrera. “Si a mi hija le hubieran hecho algo malo, hubiésemos encontrado algo, una ropa, una zapatilla”, estimó.
Remarcó que en las estancias de las afueras de Río Grande “la gente vive haciendo recorridas por los campos y hubieran encontrado algo”. (Télam y DyN)





























