Hace pocos días cumplió 85 almanaques Carlitos Balá. Y los de mi generación (y tantas otras) estamos de festejo. Hoy nos damos cuenta de qué pocos son 85 años, ya que parece que fue ayer cuando lo veíamos en la tele. Sin embargo, en nuestros corazones todavía retumban frases como: "Ya mismo y sin cambiar de andén, andá a vacunarte contra la envidia malanoche”; "Un kilo... y dos pancitos!"; "¡Angueto, quedate quieto!"; "Enseguida estoy con usted y me quedo a pasar el día"; "Mamá, ¿cuándo nos vamos?; "Más rápido que un bombero!", y tantas otras que seguramente todos hemos usado cientos de veces en el quehacer diario de nuestras vidas. Por eso hoy, desde aquí, quiero rendir mi humilde pero grandioso homenaje a este ser humano que tuvo el don de alegrarnos la infancia de una manera sana y llena de amor. Carlitos tiene 85 almanaques, y no los parece. Todavía es un niño más entre todos nosotros, que cuando lo vemos también nos convertimos en pequeños. Gracias por tantos años de alegrías y hermosas canciones. Brindo junto con todos tus seguidores por tus jóvenes 85 y espero todos los días esos "sumbudrules", gestitos de idea y techitos por si llueve que tanto me alegraron la vida... Te quiero mucho, maestro, y te llevo dentro de mi corazón.































