Como docente de nivel secundario y con la intención de continuar capacitándome en pos de optimizar mi desempeño profesional, en noviembre de 2013 me anoté en un postítulo. La institución Amen fue la encargada de la inscripción y la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR la de dictar la capacitación. En marzo del presente año, me comunican de palabra que no podía cursar. Desde ese mes, tanto yo como otros docentes venimos pidiendo explicaciones. Y a pesar de haber presentado las resoluciones que avalan nuestro título y de ser docente del mismo profesorado del que egresara como alumno, al día de hoy no hemos obtenido una respuesta concreta y satisfactoria, aunque sí muchas descortesías. No obstante, como la UNR tiene carácter público, personalmente inicié en abril la "cursada" y aprobé dos seminarios, cuya asistencia y nota constan paradójicamente en los registros de la facultad. Mas, al momento de rendir la tercera, cuarta y quinta materia, se me niega participar de las instancias finales, no obstante haber acordado personalmente con el decano que podría rendir en forma condicional mientras se resolvía administrativamente el tema. Me extraña que, tan luego una facultad como la de Humanidades, otrora tan perseguida y con el prestigio que creemos posee, tenga esta actitud que dista bastante de las políticas de inclusión y linda con la discriminación. Por otra parte, agradezco a todos aquellos funcionarios del Ministerio de Educación de nuestra provincia que participaron activamente en esta problemática brindando apoyo e información pertinente. Tengo 51 años y solamente pretendo ser cada vez mejor profesor estudiando y, como lo indica la ley nacional de educación, acceder al derecho de "…la capacitación y actualización integral, gratuita y en servicio, a lo largo de toda su carrera", Art.67-a. Los docentes santafesinos queremos estudiar.
































