Discordia por oscuro asesinato de una chica
Buenos Aires.— Tras el homicidio de una chica de 17 años cerca de la villa
31 bis de Retiro, el empleado de la Prefectura Naval detenido, Luis Luque, declaró ayer ante la
jueza. "Yo no quise matar a nadie, sólo defendí mi vida. Soy buzo rescatista y me dedico a salvar
vidas", dijo en la audiencia de indagatoria.
22 de agosto 2009 · 01:00hs
Buenos Aires.— Tras el homicidio de una chica de 17 años cerca de la villa
31 bis de Retiro, el empleado de la Prefectura Naval detenido, Luis Luque, declaró ayer ante la
jueza. "Yo no quise matar a nadie, sólo defendí mi vida. Soy buzo rescatista y me dedico a salvar
vidas", dijo en la audiencia de indagatoria.
El implicado aseguró de este modo no haber tenido intención de matar a nadie y
haber disparado en el marco de un asalto para salvar su vida al ser interrogado ayer por la jueza
de Instrucción porteña Fabiana Palmaghini, quien dispuso que continúe detenido hasta resolver su
situación procesal.
La magistrada ordenó además que quede presa Marisol Lobos, de 21 años, que
resultó herida ayer en el supuesto intento de robo y está internada en el Hospital Fernández con
custodia del Servicio Penitenciario hasta que se encuentre en condiciones de ser interrogada. La
joven sufrió un roce o impacto de una esquirla en su ojo izquierdo y según su hermana, Carmen
Lobos, perdió un embarazo que cursaba.
Mabel Guerra, en tanto, llegó muerta al centro asistencial luego de recibir un
tiro que le ingresó por la axila.
Según dijo el abogado Marcelo Rochetti, Luque declaró ante la jueza que el
miércoles por la noche circulaba por la autopista Illia y al descender en una de las bajadas, se
detuvo frente a un semáforo en rojo en una zona "de visibilidad escasa". En ese momento bajó la
ventanilla "para encender un cigarrillo" y vio a dos chicas detrás de su auto, un Fiat Palio, lo
cual le llamó la atención, por lo que trató de escapar, pero se le trabó el auto del miedo. "Giro
la cabeza y veo que una de ellas abre su campera y extrae una escopeta recortada. La otra no
estaba, pero cuando miro para adelante la tenía enfrente apuntándome con un arma de puño", afirmó
el buzo ante la jueza.
Luque dijo que las dos jóvenes le apuntaban y que ante eso abrió fuego. Tras
disparar, bajó del auto para auxiliarlas pero escapó al advertir que salían vecinos en dirección a
él. Tras eso, dijo a la jueza, subió a su auto, hizo unos 50 metros y paró en un puesto policial
para entregarse y pedir una ambulancia.
Cuando policías de la comisaría 46ª llegaron al lugar, secuestraron dos caños y
palos pintados de negro y réplicas caseras de armas de fuego que se cree que fueron las empleadas
para amenazar al buzo.
Ayer Roxana, la madre de Mabel Guerra, planteó que su hija fue víctima de un
caso de "gatillo fácil" y negó que ella y la otra chica estuvieran armadas o hayan intentado
cometer un asalto. "Ella no tenía arma, si ella hubiera tenido un arma el auto habría tenido balas,
hubiese tirado, se hubiese defendido, cualquiera que hubiese tenido armas se defendía", expresó la
mujer.
"Tenemos la plena certeza de que las chicas no estaban armadas ni tenían nada
que se les pareciera, no tienen antecedentes penales y Mabel Guerra no es ninguna ladrona", remarcó
la abogada Claudia Ferrero.