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Detienen a un hombre que mató de un puntazo a otro frente a sus hijos

Ramiro Nahuel L., el hombre de 28 años señalado como el asesino de Martín Américo Prado, fue detenido ayer a la madrugada en su casa de la zona de Fisherton noroeste conocida como...

Viernes 09 de Agosto de 2013

Ramiro Nahuel L., el hombre de 28 años señalado como el asesino de Martín Américo Prado, fue detenido ayer a la madrugada en su casa de la zona de Fisherton noroeste conocida como "La bombacha". El domingo al mediodía Martín Prado llegó a la casa de su ex concubina, en Jorge Kay al 600 en barrio Jardín, junto a su hija de 14 años. Casi en el mismo momento al lugar arribó su ex mujer y su actual pareja en un auto. Hubo una discusión que se salió de cauce con un desenlace fatal: Ramiro L. apuñaló a Prado, de 34 años, en la parte izquierda del pecho.

Prado se desmoronó delante de sus dos hijos de 14 y 16 años, parientes y varios vecinos que salían de hacer compras de última hora en un súper chino ubicado frente a la escena del crimen. Desde ese momento el sospechoso se mantuvo prófugo y tras una serie de allanamientos en su domicilio y en la de viviendas de familiares, se relajó y fue apresado en su barrio.

Muy querido. Ayer Ramiro Nahuel L. fue trasladado a los tribunales provinciales. Pasó por el Juzgado de Instrucción Nº 8 —vacante desde que el juez Juan José Pazos se jubiló— y quedó detenido. En principio, la carátula del expediente es homicidio simple.

"Lo que pasó con mi hermano era evitable. A él lo quería todo el mundo, era un tipo muy querido. ¿Si nosotros tenemos problemas con la familia de ella (por la ex concubina de Prado)? Para nada. La familia es buena gente", explicó Soledad, una de las hermanas de "Japo" Prado, como se lo conocía a Martín en la calle.

"La familia de la piba siempre respaldó a Martín y el padre de ella le dijo: «No traigas a nadie a esta casa porque Martín es el padre de los chicos y no está bien que te vean con otro». Y ella le contestó: «Mirá que Ramiro es muy loco y si Martín está acá, lo va a matar»", recordó Horacio, el papá del muchacho asesinado.

Según el padre de la víctima todo eso está en el expediente. "Días antes de la muerte de Martín, este Ramiro le mostró un cuchillo a mi nieto, de 16 años, y el nene le dijo: «¿Para qué tenés eso en el auto?». Y el contestó «para defenderme». No se lo mostró de manera amenazante sino como quien dice «mirá lo que tengo»", recordó Horacio. Quien describió el arma como un "cuchillo con una manopla como empuñadura".

Religión. El asesinato de Prado fue un cimbronazo en Jorge Kay al 600 (Santa Fe al 7800), en barrio Jardín. Martín y su ex compañera, Ileana, viven a una cuadra de distancia y sus familias se conocen desde que ambos eran niños.

Hace dos o tres años la pareja se rompió. "Hubo un momento en que mi hijo se perdió por la droga. Pero hace un año se metió en la religión y estaba recuperándose bien. Lo que la religión hizo con mi hijo fue extraordinario. Dios se lo metió del brazo", describió Horacio a su hijo en relación con los Testigos de Jehová.

En la antesala del homicidio de "Japo" hubo un encuentro entre él, Ileana y Ramiro, quienes coincidieron el domingo pasado en la reunión matinal de los Testigos en un salón de Vélez Sársfield y México. De ahí, según relató Horacio, Martín se fue con su hija hacia la casa de Jorge Kay al 600, con la intención de ir juntos a un parque.

Al llegar, mientras Prado esperaba a la nena, llegaron en auto su ex mujer con su actual pareja. Y apenas se vieron, la confrontación entre los hombres se hizo inevitable.

"Martín reaccionó y le planteó a Ileana que cómo aparecía con un tipo en la puerta, delante de los chicos. Forcejearon y durante la pelea este Ramiro se recostó en el asiento de su auto. Cuando pudo sacó el cuchillo y se lo clavó en el costa izquierdo, lesionando el corazón de Martín. Todo pasó delante de los dos hijos y de muchos vecinos. Mi hijo se soltó, caminó un par de metros y cayó mal herido", contó Horacio.

Desbordados. Los clientes que salían del súper chino se acercaron a asistirlo. Prado esperó a que llegara una ambulancia, soportó el traslado al Heca y una cirugía. Tenía una herida de unos cinco centímetros que le lesionó el corazón y un pulmón. Murió a las 23 del domingo.

El hecho es investigado por efectivos de la subcomisaría 22ª y la Sección Homicidios. "Nosotros estamos muy agradecidos con el comisario de la subcomisaría 22ª, Fabián Salellas, porque se movió y lo agarró. Mañana (por hoy) mis nietos van a declarar a tribunales, porque ellos fueron testigos directos. Queremos que este muchacho pague por lo que le hizo", afirmó.

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