Con todo respeto a los que luchan por el descanso dominical, me permito hacer algunas reflexiones al respecto. No son únicamente los empleados de comercios los que pueden trabajar un domingo: los que estamos en Salud, las fuerzas policiales, los choferes del transporte público, los mozos de los restaurantes, entre otros. Además, en el caso específico de los empleados de supermercados y grandes galerías, cumplen hasta una función social. Mucha gente tiene sólo ese día para realizar compras. Pienso que se debería legislar al respecto, la protección a dichos empleados, con francos compensatorios, pagos extras, rotación para esos días, y dejarlo a propia voluntad del trabajador. Tuve la oportunidad de hablar con muchos que actualmente se desempeñan en esas tareas los domingos y quieren seguir haciéndolo. Por eso creo que debe pensarse muy bien antes de tomar una decisión generalizada.


































