Edición Impresa

Denuncian la desaparición de cien obras de Páez Vilaró

Según confirmó al diario El País de Uruguay, radicará la denuncia en Interpol de Argentina, a través del estudio del abogado González Díaz Cantón de Buenos Aires.

Domingo 30 de Noviembre de 2014

Las hijas del artista Carlos Páez Vilaró denunciaron que “desaparecieron” 100 cuadros de su padre del taller ubicado en la localidad bonaerense de Tigre.

   El descubrimiento del faltante de las obras se produjo durante el cotejo del inventario de los bienes del artista uruguayo, fallecido en febrero.

   “Papá había guardado toda la información de sus obras que tenía en El Tigre. La tenía guardada en un pendrive”, indicó Mercedes, la hija de Páez Vilaró.

   “Esas obras las dejó correctamente inventariadas. Cuando cotejamos la lista con lo que había nos percatamos que faltaban 100 cuadros”, añadió.

   Por eso, según confirmó al diario El País de Uruguay, radicará la denuncia en Interpol de Argentina, a través del estudio del abogado González Díaz Cantón de Buenos Aires.

   Además, la mujer explicó que en la casa de Tigre vive todo el año su hermanastro Sebastián (de 20 años, hijo del artista y Annette), además de un casero y una secretaria que trabaja tres o cuatro veces por semana.

   “Mi hermana Agó pudo entrar al taller recién nueve meses después que murió papá porque ninguno de los tres hermanos mayores estábamos autorizados por la viuda”, señaló Mercedes.

   “Ahora nos autorizaron para que pudiéramos hacer el inventario, aunque no nos permitieron entrar a la casa. Sólo pudimos pasar al taller. Cuando fuimos a constar la existencia de esos cuadros, ya no estaban más. Faltan 100”, acotó.

   Mercedes Páez se refirió, además, a las versiones que indican que un jardinero podría ser el ladrón de los cuadros. “Me suena raro”, dijo. “Los jardineros no roban cuadros, generalmente esos robos los comete otro tipo de personas”, agregó.

   El episodio se da en medio de una interna familiar que separa, por un lado, a la viuda del artista de los hijos mayores, fruto del primer matrimonio de Páez Vilaró con Madelón Rodríguez (fallecida en 2011). Las diferencias se dispararon tras el fallecimiento del pintor.

   Aparentemente, por voluntad expresa del pintor, su cuerpo fue sepultado al día siguiente de su muerte en el panteón de la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu) del cementerio del Norte.

   Pero su esposa Annette solicitó, y obtuvo de las autoridades el permiso correspondiente, para trasladar los restos al cementerio de Maldonado, a un panteón diseñado por él mismo originalmente para alojar el cuerpo de su suegra, fallecida años atrás.

   Desde la familia señalaron que la decisión de la viuda del artista, disparó una complicada interna familiar con alguno de los hijos del primer matrimonio quienes, según dijeron, no fueron consultados acerca de este traslado.   

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario