La presidenta Cristina Fernández de Kirchner reclamó ayer desde la Asamblea General de la ONU en Nueva York , en Estados Unidos, la extradición de funcionarios iraníes imputados por el atentado a la mutual judía Amia y criticó que uno de los mismos haya sido ascendido a ministro.
La delegación argentina se retiró ayer de la Asamblea General de la ONU junto a la israelí y otras, cuando hablaba el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad (ver aparte).
Dirigiéndose al presidente de Irán, la mandataria lamentó que “este año uno de los funcionarios cuya extradición fue pedida fue ascendido al grado de ministro”. Fernández de Kirchner se refería así al nuevo titular de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, acusado de estar involucrado en el atentado que en 1994 dejó 85 muertos en la Amia (Asociación Mutual Israelita Argentina).
La presidenta indicó que la Argentina como Estados Unidos fueron dos de los países que “sufrieron un atentado del terrorismo global, del terrorismo internacional, en 1992 en la embajada de Israel y el segundo en 1994 contra la Amia”. “Me acompañan en esta asamblea el titular de la Amia, la entidad que fue volada, y familiares de las víctimas”, destacó.
La presidenta recordó que en 2007 el entonces presidente, Néstor Kirchner, pidió a la asamblea que Irán accediera a permitir la extradición de los funcionarios acusados de participar en el atentado a la Amia “para poder investigar acabadamente y deslindar responsabilidades”.
La presidenta estimó que su par iraní volverá a “negar” la responsabilidad de su país en el atentado. “Seguramente invocará la amenaza imperialista”, indicó la mandataria, que luego aclaró: “Quiero decirles que mi país no es ni por historia ni por convicción, un país imperialista. Sufrimos el rigor del colonialismo y de la doctrina de la seguridad nacional”.
“Como presidenta voy a volver a reiterar ese pedido de lograr que funcionarios a los cuales la Justicia les asigna responsabilidades puedan ser extraditados” y reiteró “las garantías que da la democracia, y un gobierno que hizo de la defensa irrestricta de los derechos humanos su ADN institucional”.































