Otros dos muros cedieron dentro del sitio arqueológico de Pompeya, dijeron ayer las autoridades para informar sobre el segundo derrumbe en dos días en las ruinas de la ciudad italiana destruida hace casi dos mil años.
Las autoridades trataron de restar importancia a los nuevos derrumbes diciendo que sólo afectaron la parte superior de dos muros sin valor artístico. Pero los reiterados daños a uno de los lugares arqueológicos más famosos del mundo ponen a Italia en posición embarazosa y dan crédito a las acusaciones de que el sitio se está deteriorando.
Los dos muros se cayeron ayer en la madrugada, “probablemente como resultado de intensas lluvias en los últimos días”, dijo la superintendente de arqueología de Pompeya. Un derrumbe afectó el sector superior de un muro de separación entre dos edificios, situados en la Vía Stabiana.
También cedió la parte superior de un muro de una casa antigua conocida como El pequeño lupanar. Pese al nombre, no se trata del prostíbulo famoso por sus frescos eróticos que es una de las principales atracciones de Pompeya, cerca de Nápoles.
“Ninguno de los muros derribados tenía frescos”, dijeron las autoridades. El área ha sido acordonada mientras los expertos revisan los daños.
“Este tipo de sucesos es posible durante la vida de un amplio sitio arqueológico de dos mil años”, afirmó la superintendente Jeannette Papadopoulos, tratando de restar importancia a los derrumbes. “No deben ser motivo de alarma”.
De todos modos el ministro de Cultura Sandro Bondi ha sido criticado desde el derrumbe del mes pasado de la Schola Armaturarum, una casa con frescos donde los gladiadores se preparaban para el combate. Y el jueves cedió una parte del muro que rodea el jardín de la antigua Casa del Moralista, lo que intensificó los llamamientos a tomar medidas urgentes. l (AP)





























