La producción industrial cayó en abril 0,4 por ciento, arrastrada por el sector automotor, que exhibió una contracción de 23,1 por ciento, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con respecto a marzo la actividad manufacturera cayó 1,4 por ciento.
Los datos del organismo nacional de estadística reflejan la desaceleración de la economía en la primera parte de 2012. El primer cuatrimestre logró cerrar con una moderada expansión de 0,6 por ciento pero la caída del mes de abril es la segunda del año, luego del 0,8 por ciento que se produjo en febrero.
De hecho, la mayoría de los sectores presentaron bajas de actividad. El frenazo alcanzó también a la industria del cemento, la producción de aluminio y la refinación de petróleo, entre otros rubros. Esta evolución influyó en el incremento de la capacidad ociosa de las fábricas.
La fabricación de automóviles resultó el segmento más afectado, con disminuciones de 23,1 por ciento en forma interanual y de 19,4 por ciento con relación a marzo. En los primeros cuatro meses del año, la caída es de 6,2 por ciento.
Pero el conglomerado de empresas que fabrican materiales para la construcción también tuvo una caída, de 1,3 por ciento, básicamente por una baja de 12,9 por ciento en la producción de cemento.
Esta contracción se vio compensada por subas de 7 por ciento en la elaboración de vidrio y 4,9 por ciento en el resto de los materiales.
El sector siderúrgico se contrajo 0,7 por ciento, con una fuerte baja de 12,2 por ciento en la producción de aluminio primario pero que se compensó por una suba de 1,9 por ciento en la de acero crudo.
La refinación de petróleo cayó 0,7 por ciento y acumuló en el cuatrimestre un descenso de 3,6 por ciento.
A los grupos en retroceso se sumaron la de productos de caucho y plástico con una leve paso atrás de 0,1 por ciento.
Entre los sectores en alza se destacó la producción de químicos, que subió 9,1 por ciento en forma interanual. El aumento más significativo se produjo en productos químicos básicos, de 19,8 por ciento.
Por su parte, la producción de alimentos aumentó 1,9 por ciento, por avances de 15,1 por ciento en carnes rojas; 14,5 por ciento en carnes blancas y 8,8 por ciento en lácteos.
En cambio, hubo bajas de 19,3 por ciento en yerba mate y té, 7,1 por ciento en azúcares y 2,4 por ciento en bebidas.
La industria textil tuvo un leve avance en abril respecto al mismo mes del año pasado de 0,5 por ciento, pero en el cuatrimestre se mantiene en terreno negativo (-4,5 por ciento).
En papel y cartón se observó un crecimiento de 4,6 por ciento y en edición e impresión hubo una suba de 11,7 por ciento.
Capacidad ociosa. El promedio de la utilización de la capacidad instalada bajó al 78,9 por ciento desde el 80,9 por ciento de abril del año pasado. La producción automotriz trabaja al 58,6 por ciento de su capacidad, la metalmecánica al 75,7 por ciento, y la producción de alimentos y Bebidas al 75,5 por ciento, entre otras.
El sector automotriz es la rama industrial con mayor capacidad ociosa, que alcanza a 41,4 por ciento del total instalado en abril. La utilización de la capacidad instalada del sector automotriz había crecido hasta el 70 por ciento en marzo, pero volvió a desplomarse en abril y se ubicó en valores compatibles con los de diciembre y enero cuando se producen bajas de producción por estacionalidad.