Hace 24 años que regresé a la Argentina. Desde entonces he visto un deterioro sistemático en lo que atañe al bien común, y un crecimiento exponencial en lo que atañe a lugares privados, exclusivos, a las áreas de los más privilegiados. Pero ahora estamos ante un caso de nivelación hacia abajo en la esfera de la (no) higiene urbana. Hace siete días que en el barrio Luis Agote no se recolectan los residuos. La zona abarca a muchos otros sectores de calle San Lorenzo, desde Alsina hasta por lo menos Vera Mujica, Cafferata, Salta, Suipacha, zona Norte, entre otros sectores. Si le sumamos a esta total indiferencia e ineptitud para gestionar, tema ya conocido y sufrido, el hecho de que los barrenderos deberían estar en su puesto de trabajo cercano a las seis de la mañana pero no aparecen hasta después de las ocho porque tienen que desayunar, que las bicisendas son inusables por la basura o la presencia de ramas y botellas y elementos de todo tipo que hacen peligroso el circular, que no se barren las calles por días y que si algún empleado se va de vacaciones no lo reemplazan. Alguien se está beneficiando con la presencia de una empresa que no puede y no quiere cumplir con lo pactado. Fui personalmente a una base de Limpar donde se encuentran los barrenderos y hablé con un tal Gustavo. Si bien el barrendero que barría Crespo desde Santa Fe hasta Güemes, y las laterales fue removido, la situación no cambió, seguimos con las calles sucias, con empleados que no aparecen o lo hacen cuando les place. El señor que barre Vera Mujica tiene nuestro respeto pero los demás, bueno, sin palabras. Hablé al Concejo y me dijeron que es voluntad del Ejecutivo. Pregunto, ¿el Ejecutivo existe? Por el estado de absoluto abandono en el que se encuentra esta ciudad, que lejos de ser bella ya da lástima mirar, uno diría que no existe gestión idónea, o simplemente falta de voluntad. La recaudación es lo importante, el resto es anecdótico.



































