Con una hora y media de retraso, exactamente a las 20 de anoche, comenzó en el club Estudiantes de la ciudad bonaerense de Olavarría el que podría ser el último recital de Callejeros, a sólo cuatro días de la sentencia que se conocerá por el juicio que se les sigue tras la tragedia en el boliche porteño Cromañón, en el que murieron 194 personas.
Con más de 12 mil espectadores, había mucha emoción entre el público que alentó a la banda en los momentos duros que atraviesa. Además hubo globos amarillos y negros en representación de los fallecidos en la tragedia de 2004.
José Palazzo, el empresario que llevó a Callejeros, dijo que "se está viviendo todo con mucha calma, y la demora en el inicio del show se debió a que muchos micros llegaron tarde".
Hubo fanáticos de Rosario, Santa Fe, Jujuy, Córdoba, La Pampa, Mar del Plata, Capital Federal, el Gran Buenos Aires y Uruguay, entre otros lugares. Desde ayer a la madrugada los seguidores de Callejeros arribaron sin parar a Olavarría.
Los organizadores aseguraron que vendieron 14 mil entradas y que, además, a último momento habilitaron un remanente de 300 pases.
El grupo comandado por el Pato Fontanet utilizó como escenografía una foto del tribunal que sigue el caso.
Callejeros actuó en un ámbito que incluyó la pista de atletismo y la cancha de hockey del club, luego de que, por cuestiones de seguridad y capacidad, se desechara tanto la utilización del estadio de fútbol como del gimnasio cubierto.
El espacio es un terreno playo de 400 metros de largo por 150 metros de ancho con un alambrado perimetral con postes "en el cual se abrieron cinco salidas de emergencia de 18 metros de ancho cada una", detallaron los organizadores.
Entre las medidas de seguridad previstas también se contó la prohibición de ingresar elementos contundentes, bebidas, desodorantes, encendedores, cualquier elemento de pirotecnia, mástiles ni banderas de más de dos metros por uno.
Tampoco permitieron el ingreso con filmadoras o máquinas de fotos, ni a embarazadas con más de cinco meses de gestación, ni a niños o bebés que no puedan movilizarse por sus propios medios. El operativo de seguridad, que incluyó a unos 220 efectivos, se extendió hasta las tres del domingo, cuando partió el último tren que de Olavaría hacia Capital Federal.
Críticas de Djerfy. El ex guitarrista de Callejeros, Maximiliano Djerfy, afirmó ayer que el ex gerenciador de Cromañón Omar Chabán y su ex mano derecha, Raúl Villareal, deberían ser condenados por la tragedia en el boliche y criticó a sus ex compañeros por tocar cuatro días antes del veredicto.
Sobre el recital que la banda realizó anoche en el club Estudiantes de Olavarría, Djerfy opinó que “es una falta de respeto más a los padres (de las 194 víctimas) y mojarles la oreja”.
“Hay mucho dolor en estos días y estos siguen en la misma”, criticó el músico, quien perdió a cinco familiares directos en el incendio del 30 de diciembre de 2004 y se desvinculó del grupo de rock hace un año, cuando comenzó el debate oral.
"Me echaron porque era el único que no quería tocar durante el juicio, pero para mí teníamos que parar y mostrar respeto”, señaló.