Por motivos intra y extra artísticos, el ofrecido el viernes por el grupo portorriqueño de reggaeton y hip hop Calle 13 en el Anfiteatro del parque Urquiza fue un show caliente. A la tibia noche de primavera; a la propuesta ideológicomusical de la banda liderada por René Pérez Joglar (Residente) y Eduardo Cabra (Visitante); y a la imagen sexy del primero que subyuga al público femenino; se le sumó una protesta en las afueras del coliseo por el precio de las entradas que necesitó de la intervención policial y del propio artista mencionado.
La temperatura del recital de Calle 13 se había elevado un par de días antes por la convocatoria a través de internet de un grupo de disconformes, quejosos por la supuesta contradicción entre el nombre del nuevo material discográfico que el grupo presentaría, "Entren los que quieran", y el valor de los ingresos (de 220 y 300 pesos). Según la policía, unas cinco mil y otras mil personas estaban adentro y en los alrededores del Anfiteatro cuando el concierto comenzó.
Euforia. Adentro, con un lleno casi total, Calle 13 desataba la euforia con temas como "Vamo' a portarnos mal", "Baile de los pobres" y "Nadie como tú", y el crítico discurso de Residente hacia, por ejemplo, los programas de farándula "que no le aportan nada a la sociedad", hacia los flujos de inversión urbana ("en vez de construir más edificios que haya más educación") y a "los que hablan sin saber y critican sin escuchar".
"Se vale todo", y "Beso de desayuno", ya mostraban a un Residente semidesnudo, a una banda afiladísima y a Ileana Cabra, llamada PG-13, hermana de Visitante, en una excelente performance como corista.
Conexión. El recuerdo a Facundo Cabral con el tema "La bala", a Rubén Blades y el manido recurso de ponerse la camiseta de la selección argentina de fútbol formaron parte de la liturgia de conexión con los rosarinos, que incluyó "La perla" y "Atrévete" para llegar a una pausa antes de los bises.
Fue el momento en que Residente aprovechó para salir del Anfiteatro. Les pidió tranquilidad a quienes ya habían tenido una refriega con la policía cuando algunos exaltados quisieron trepar los fenólicos y colarse en el show. Según el inspector de Zona Nº 1, Sergio Vergara, sólo se retiró a los fans al otro lado de la calle, no hubo detenidos y sí un agente con una herida en el rostro producto del golpe de una piedra.
A pedido del artista, la organización dejó entrar a los fans de a cinco. De regreso al escenario, dijo que de ahora en adelante la banda fijará los precios de las entradas a sus shows.
"Calma pueblo", "Por ti", "Muerte en Hawai" y "El hormiguero" llevaron al público hacia el final de un recital que sumó música centroamericana, rock, política y polémica, y que se cerró con "Latinoamérica y "Fiesta de locos".
Residente desplegó su liturgia el viernes ante unos cinco mil fanáticos en un Anfiteatro "caliente".