¿De qué hablamos cuando decimos modelo o proyecto político? Desde la llegada de la democracia pasaron 32 años; con políticas acordes a las necesidades económicas del poder, hasta hoy. Hubieron devaluaciones y sobre valuaciones, cuyos funcionamientos garantizan las necesidades de los sectores populares; la finalidad de estos proyectos, siempre fueron los mismos, los gráficos de la desigualdad lo dicen claramente. El crecimiento indiscriminado de los más vulnerables. Estos sectores depositaron confianza y obediencia a los distintos gobiernos para el cuidado y garantía de sus derechos, básicamente su funcionamiento, como respuesta obtuvieron despilfarros e impunidades. Hoy, estos sectores aparecen como culpables de los males profundos que siguen golpeando la puerta de muchos argentinos, acompañado por una sociedad que solo tiene una mirada acorde a los que mandan, siguen siendo los que vulneraron con sus prácticas todas las conquistas populares, llenando de frustraciones a estos sectores mayoritarios, lejos de devolverles derechos, sólo se escucha decir: encarcelar, lastimar, matar, descalificándolos con palabras irrepetibles desde una mirada selectiva y distorsionada. Tendríamos que profundizar la mirada y analizar cuál es el contexto social y las causas de los hechos para preguntarnos ¿Por qué? Cuando escuchamos decir "hicimos mucho pero todavía falta". ¿No sería mejor después de 32 años, escuchar, hicimos todo pero seguiremos construyendo más? Hoy la política se dirime desde los eslóganes y lo mediático basado en el simplismo que nada soluciona, todo lo contrario, se profundizan y agravan los problemas. Lo que sale en los medios se habla hasta que la noticia entra en el olvido, la política como buenas crónicas alejada de la realidad, o se buscan opiniones encontradas desviando palabras ,encasillando al que opina diferente hasta compararlo con lo malo para parecerse buenos, mientras que la realidad de los vulnerables es tomada como otro paisaje natural, alejado de la realidad. La inclusión social se toma livianamente por una ayuda social, es un error, está bien recibirla, es ese algo que se tiene y es mucho a la nada, pero debería revertirse para abrir nuevamente las puertas a las posibilidades como distribución real de las riquezas; posibilidades de igualdad tanto en el mundo como acá, serán nulas mientras los proyectos políticos no estén basados en lo humano, seguirán terminando en fracaso, como nos sigue demostrando la historia, se avecinan otros tiempos, muchos hablan de esperanza, tener esperanzas ayuda, pero tengamos ciertas reservas, por lo que se ve se sigue planteando lo mismo desde la mirada del que más tiene, lo bueno que son otros tiempos en lo colectivo y los márgenes se achicaron para los futuros gobernantes que quieran seguir profundizando estas prácticas cargadas de frustraciones.


























