Gracias a la señora intendenta y a los demás funcionarios municipales, que finalmente dejan en claro su posición con respecto a los boliches. Con la modificación que proponen de la ordenanza 7218 está clarito que fue totalmente inútil el tiempo y el dinero gastados todos estos años en notas, sellados, llamados, esperas. Dice el subsecretario de Gobierno Miguel Pedrana que van a convocar a empresarios, jóvenes y vecinos. ¿Para qué? Escuchen a los vecinos de la zona de Tucumán y San Martín. Ni siquiera hubo registro de oposición ya que renuevan las habilitaciones y se rigen por la ordenanza vieja aduciendo derechos adquiridos que los vecinos que vivimos allí hace años no tenemos. Hasta hay una confitería bailable en la misma manzana del Pami I. Es más, en diciembre fuimos a una reunión en el Concejo con la comisión de Gobierno, invitados por su presidenta, la concejala Daniela León, a la cual concurrieron también funcionarios de la Municipalidad. Esperamos tres horas y nos dijeron que ya no había quorum, o sea, se habían ido todos. Para los vecinos no hubo tiempo, a los empresarios sí los recibieron. Clarito. Otra cosa que queda bien clara es de qué lado está la Municipalidad: se alarga el horario, se va a poder bailar donde hasta ahora no (blanquean la tergiversación de rubro), se van a promover nuevas zonas de radicación, los bares van a poder presentar pequeños "shows unipersonales" implementando aislamiento acústico (causa gracia) y se va a exigir contratar personal para asegurar la "tranquilidad del entorno externo", cosa que ya rige para las bailables pero que, al menos en esta zona, no se cumple porque no se controla como tantas otras transgresiones. Demás está aclarar que lo de "tranquilidad" es una utopía. Si esto es como dice Pedrana, compatibilizar descanso con diversión, me perdí alguna acepción de la palabra "compatibilizar". Suscribo y hago míos los conceptos del lector Jorge Alvarez en su carta del domingo, sólo creo que es inútil una audiencia pública cuando ya está todo "cocinado", como la contratación de Marcelo Megna para Esperanto, según dijo su propietario. Por parte de la Municipalidad está clarito, ahora veremos cuando este proyecto llegue al Concejo qué interés defiende cada uno de los concejales, para que también quede claro.





































