Otra vez el fanatismo y la soberbia invade la mente de los argentinos; esta vez sale a la luz a través del fútbol, deporte tan amado por los habitantes de nuestra querida patria. Pareciera ser que nuestro equipo nacional fue eliminado de la Copa del Mundo producto de la mala suerte, la casualidad o porque el pulpo no nos eligió como ganadores. Frases como "éste es el camino a seguir" o "éste es el fútbol que le gusta a la gente" después de perder por un contundente 4 a 0 no da lugar para segundas lecturas. ¿Ninguna autocrítica?, ¿ningún error? Pareciera que los argentinos nos negamos a ver la realidad, inclusive la damos vuelta y criticamos ferozmente a quien opina distinto (cualquier semejanza en otros ámbitos del país no es pura coincidencia). Basta de querer enmascarar la realidad con frases como "¡fuimos quinto!" y "¡arriba de Brasil!". Pongámonos a trabajar en serio, con dirigentes que estén capacitados y no enquistados, y con técnicos (léase DT con títulos) capaces y trabajadores. Basta de improvisaciones, soberbia fanatismo (¡un monumento ahí!) y antinomias que hicieron y hacen daño tanto al fútbol como al país. Espero que D10S no me juzgue y me arroje al infierno.



































