Diecisiete personas procesadas por el resonante asalto a un buque de cargas que
en 2006 estaba fondeado en el puerto de San Nicolás solicitaron ayer en los Tribunales Federales de
Rosario ser sometidas a penas de entre 2 y 3 años y medio de prisión en un juicio abreviado, tras
reconocer su responsabilidad en los hechos.
El pedido, formulado tras un acuerdo entre la fiscalía y los defensores,
permitiría resolver en días un juicio complejo. El tema quedó a consideración del Tribunal Oral Nº
2, que en los próximos días dictará un fallo.
Los integrantes de la "Banda de los corsarios", como se conoció al grupo
detenido en noviembre de 2006, se presentaron ayer en los tribunales de Oroño al 900 y solicitaron
ante los jueces Jorge Venegas Echagüe, Beatriz Caballero de Barabani y Omar Digerónimo ser
sometidos a un juicio abreviado.
Fuimos nosotros.
Las partes acordaron condenas por
robo con tres penas distintas: 3 años de prisión en suspenso para la mayoría, 2 años y 2 meses de
prisión para los partícipes secundarios y 3 años y medio para los que registran
antecedentes.
El acuerdo fue leído ayer durante una
audiencia pública. Uno por uno, los acusados fueron llamados por Venegas Echagüe a responder si
reconocían los hechos y si estaban de acuerdo con la pena. Todos respondieron que sí. Los jueces
analizarán el escrito y la semana próxima emitirán el fallo. Pueden rechazarlo si consideran que el
encuadre penal es inadecuado o si optan por un juicio para profundizar la prueba.
Objeción.
De realizarse el juicio, éste demandaría no
menos de 20 días de audiencias con el tribunal rosarino constituido en San Nicolás. "Estos
instrumentos alternativos de resolución de conflictos penales bajan la litigiosidad y el dispendio
de recursos. Ponen al defensor y al fiscal en pie de igualdad como debe ser en un sistema
acusatorio puro", indicó Krupnic.
Los imputados fueron detenidos el 31 de octubre de 2006. El
barco de bandera paraguaya Arami se encontraba anclado en el puerto de San Nicolás por un
desperfecto mecánico. Cerca de la medianoche, un grupo de ladrones que llegó en una nave de menor
porte tomó por asalto la embarcación, controlaron a los ocho tripulantes, abrieron dos o tres de
los contenedores y cargaron la mercadería en el otro barco, en el que escaparon río arriba. Todo se
complicó cuando uno de los marineros zafó de las ataduras y lanzó una bengala en señal de auxilio.
Ese disparo fue visto por los ocupantes de otro barco que emitieron por radio el alerta a
Prefectura. Poco después, varios guardacostas interceptaron la nave pirata, detuvieron a sus 17
ocupantes y secuestraron parte de lo robado.
l
La calificación legal elegida por las partes fue objetada
por la representante legal de la AFIP, que actuó como querellante, porque quedó afuera el delito de
contrabando, a su criterio agravado por el uso de precintos y sopletes para violentar los
contenedores. Los acusados, seis de ellos rosarinos, habían sido procesados por el juez Carlos
Villafuerte Ruzo por robo agravado por el uso de un arma que no fue hallada y contrabando agravado.
En el acuerdo entre la fiscal Adriana Saccone, los abogados Paul Krupnic y Marcelo Piercecchi y la
defensora oficial Matilde Bruera, todos asumieron ser parte del robo.