Julio César Grassi, el sacerdote condenado a 15 años de prisión en 2009 por abuso de un adolescente y que permanecía en libertad, quedó anoche arrestado, pero su prisión será domiciliaria. Así lo informaron fuentes judiciales, que precisaron que la decisión fue tomada pasadas las 20.30 y en medio de un gigantesco operativo de seguridad por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 del partido bonaerense de Morón, el mismo que en octubre de 2009 dictó su condena y dispuso una serie de medidas a cumplir en libertad. Entre esas medidas que Grassi debía respetar figuraba la prohibición de ingresar a la sede de la Fundación "Felices Los Niños", que él había conducido, pero el fiscal y la querella lo acusaron de haber violado esa condición y citaron a declarar a una periodista y a un abogado.






























