Enojo, escepticismo y acusaciones de adulterar información cubrían ayer a la petrolera BP (British Petroleum), mientras se debatía para contener el derrame de crudo de un pozo submarino que desde hace un mes vierte una marea negra sobre el golfo de México y comenzó a llegar a las costas de Luisiana.
Legisladores y científicos estadounidenses denunciaron a BP por intentar ocultar lo que muchos creen ya es la peor pérdida de crudo de la historia del país, que eclipsó al desastre del Exxon Valdez en Alaska en 1989 y amenaza con convertirse en un desastre ambiental y económico para la zona.
La empresa con base en Londres, mientras enfrenta el enfado y la frustración creciente del Gobierno de Estados Unidos y señalamientos de encubrimiento, dijo que sus ingenieros trabajan para determinar la real magnitud del derrame.
El gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mantenía una fuerte presión sobre BP para que extreme sus esfuerzos por detener la fuga de crudo.
"Estamos enfrentando un desastre de una magnitud que probablemente no hemos visto nunca antes, en términos de una explosión en el golfo de México", dijo Robert Gibbs, portavoz de la Casa Blanca.
"Hacemos todo lo humana y tecnológicamente posible para lidiar con esto", añadió.
BP planea tapar el pozo inyectando fluidos pesados y cemento. Esa operación podría comenzar la semana próxima, probablemente el martes, dijo Doug Suttles, presidente de operaciones de la firma.
Añadiendo confusión a la situación, BP redujo el viernes su estimación de la cantidad de crudo que estaba capturando con uno de los sistemas de mitigación que implementó a 1.600 metros de profundidad sobre el lecho marino.
Un portavoz de la firma dijo el volumen de petróleo que recolectaban del pozo cayó a 2.200 barriles por día durante el período de 24 horas terminado en la medianoche del jueves. Antes, BP había dicho que la captura era de 5.000 barriles.
"El flujo cambió, no es constante", dijo el portavoz de BP John Curry.
Muchos científicos rechazan la estimación original de que el pozo pierde unos 5.000 barriles por día, frecuentemente defendida por la compañía, y señalan que es ridículamente baja y que podría ascender hasta 70.000 barriles o más.