A mediados de 1981 Lorenzo Sigaut, ministro de Economía de la presidencia de facto del general Roberto Viola sentenció poco antes de una gran devaluación: “El que apuesta al dólar pierde”. A fines de octubre de 2011 el vicepresidente del Banco Central, Miguel Angel Pesce, afirmó: “El que compra dólares con el sueldo o la jubilación, hace mal negocio”. Poco después, el 5 de noviembre de ese año, el entonces ministro de Economía, Amado Boudou, sostuvo que “Ahorrar en dólares es mala idea”. En aquellos días se podía adquirir un dólar a 4,27 pesos, aproximadamente, la mitad de su valor actual en el mercado informal. El tiempo ha demostrado que cada vez que alguien del gobierno dijo algo así, luego ocurrió lo contrario. Ahora bien, con una retención del 35 por ciento a las exportaciones de porotos de soja, sobre un dólar oficial a 5,185 pesos el productor vendería a un dólar de 3,37 pesos, bastante menos de la mitad del dólar paralelo que el 24 de abril, alcanzó los 8,94 pesos por unidad. Por eso muchos productores han diferido la venta hasta que cambie la situación cambiaria o hasta que necesiten hacerlo para ir afrontando futuros gastos. Como las exportaciones de soja podrían generar este año un ingreso de 25.600 millones de dólares, de los cuales unos 9.000 millones quedarían para el Estado nacional en concepto de retenciones, según un trascendido el gobierno habría analizado la posibilidad de utilizar la ley antiterrorista para obligar a los productores a vender la soja que tienen acumulada. Hay quienes suman otra frase a las arriba citadas: “El que apuesta al dólar es un terrorista”.

































