Aldo "Totola" Orozco, detenido el martes en Chabás como líder de una banda narco del sur de la provincia, proclamó ayer su inocencia ante el juez federal Carlos Vera Barros. Tras ello no respondió preguntas y acusó a los policías de la comisaría de Chabás de haberle infligido "tormentos verbales" mientras estuvo detenido.
Orozco fue apresado el martes por agentes de la Brigada Departamental 8 de la ex Drogas Peligrosas en una casa de Chabás, a 24 kilómetros de Firmat, la ciudad donde, según fuentes oficiales, el hombre tenía su "centro de operaciones". Está imputado de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la participación de dos o más personas en la causa "Azúcar blanco".
Sobre los policías de Chabás, adonde fue trasladado tras ser detenido, Orozco dijo: "Me verduguearon y estuve esposado todo el tiempo en la seccional". Así lo refirió a La Capital Lucas Altare, su abogado defensor.
"Azúcar blanco". El 5 de abril pasado agentes de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones de la policía santafesina realizaron allanamientos en Firmat, Venado Tuerto y Villa Cañás. En los operativos detuvieron a doce personas y secuestraron 6,640 kilos de cocaína y 3 kilos de marihuana. Sin embargo, los dos principales implicados en la causa no fueron localizados ese día. Carlos Daniel "Mele" Reynoso, sindicado como uno de los principales distribuidores de Venado Tuerto, se presentó en los Tribunales federales días después. Y Orozco, de 35 años, estuvo prófugo hasta el martes, cuando fue apresado por el subcomisario Alejandro Druetta, jefe de la Brigada Operativa 8 de la ex Drogas Peligrosas.
El jefe policial indicó que Orozco estaba refugiado en una casa del ingreso a Chabás, en el kilómetro 712 de la ruta nacional 33. A las 5 de la tarde del martes Totola ingresó en un Renault Clío al garaje de la propiedad y ya para entonces sus movimientos eran seguidos de cerca por los efectivos antinarcóticos. Los pesquisas requirieron una orden de allanamiento al juez Vera Barros. "Mientras esperábamos la autorización judicial Orozco pretendió escapar por los fondos que dan a un campo, pero al ver la presencia policial reingresó a la casa. Entonces tuvimos que negociar con el dueño de la vivienda para que lo entregara", explicó Druetta.
Totola no opuso resistencia y salió de la casa con las manos en alto. En escasos segundos quedó con las manos esposadas y con huellas de golpes en el rostro. "Este dato no será menor porque seguramente lo usará como estrategia defensiva para decir que nosotros lo golpeamos y son lesiones que él se autoinfligió o traía de antes", aseguró Druetta. Ayer, en los Tribunales Federales, según Altare, Orozco no hizo referencia a esta situación, aunque fue examinado por el médico forense. En el operativo, los policías no hallaron armas ni drogas.
Procesados. En mayo pasado los doce detenidos durante el operativo "Azúcar blanco" fueron procesados por la Justicia federal. En la resolución se le atribuye a Orozco el rol de líder de una banda dedicada al narcotráfico en el sur de la provincia, especialmente en el departamento General López.
Una segunda línea de esa organización la integraban Jorge Alberto "Cebolla" López y Fernando Damián "Ferni" Bermaz, de quienes dependían los repartidores de estupefacientes o vendedores en sus propios domicilios. En esa línea, pero con base en Venado Tuerto, operaban Carlos Emilio "Flaco" Talle y Carlos "Mele" Reinoso (excarcelado bajo una caución de 12 mil pesos), todos imputados de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
A su vez, Carlos Andrés Ascaíni —que habría sido socio de Totola y está detenido en el marco de la causa que tiene como coimputado al ex jefe de la policía santafesina Hugo Tognoli— operaba en Villa Cañás. Su esposa, Carina Verónica Leguizamón, fue otra de las detenidas durante el operativo.
Finalmente, están procesados también Jenifer María Domínguez (pareja de Orozco y con prisión domiciliaria), Miguel Angel Giuliani, Aldana Soledad Farías, Michel Angel Ballester, Gustavo Javier Montes y Eduardo Oscar Romero todos coautores de comercialización de drogas, pero están en libertad.