André Freitas, de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil), sostuvo que “en toda América latina hemos pasado en los últimos años, especialmente en las grandes ciudades, de un problema de desnutrición a un problema de obesidad y llegamos al registro de que entre el 15 y el 20% de los niños en edad escolar tienen sobrepeso”.
Freitas dijo que “en Brasil la obesidad infantil es un tema de preocupación para el Estado, que lleva adelante un programa de intervención en las escuelas a nivel fisiológico, con la participación del entorno familiar y social de los niños”. Según un reciente relevamiento del Ministerio de Salud y la Dirección de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, tres de cada diez chicos bonaerenses son obesos o están excedidos de peso.
“El exceso de peso se da en todas las clases sociales: en los pobres porque comen con exceso hidratos de carbono y en los sectores medios y altos porque consumen comida chatarra y demasiadas golosinas”, indica el estudio.
Una experiencia piloto de alimentación saludable se realizó entre los alumnos de la Escuela Anexa Joaquín V. González, que depende de la Unlp: no sirven comidas fritas, el postre es una fruta de estación y no venden chicles, golosinas o chizitos, para contribuir a que los chicos cambien sus hábitos.
Allí, los alumnos aprenden a reemplazar alimentos chatarra que no aportan nutrientes, como hamburguesas y salchichas, por otros que sí lo hacen y que son de fácil preparación, y también son conscientizados del valor nutricional que deben proporcionar al organismo.































