Buenos Aires. — Familiares y amigos de Soledad Bargna, la muchacha de 19
años asesinada a puñaladas el pasado 22 de mayo en su departamento del barrio porteño de Caballito,
se manifestaron ayer en reclamo de “justicia” en un acto en Plaza de Mayo. Con globos
blancos, unas trescientas personas pidieron la exclusión de los violadores de la Ley Nacional
24.660 de Ejecución de la Penal Privativa de la Libertad.
Esta norma es la que regula el régimen de cumplimiento de la pena de los
condenados y estipula los derechos a los que esos internos pueden acceder cumpliendo determinadas
circunstancias. También pidieron la sanción de una ley que cree un registro nacional y público de
violadores.
La marcha fue organizada por amigos y compañeros de la joven estudiante
de diseño gráfico y fue encabezada por el novio de la muchacha, quien actuó como vocero de los
reclamos. Soledad Bargna tenía 19 años y fue asesinada a cuchilladas en su departamento del barrio
de Caballito el 22 de mayo. De inmediato fue detenido un vecino de la joven, Pablo Marcelo Díaz, de
39 años, procesado el viernes por el juez Alberto Baños por el delito de “homicidio
criminis causa y abuso sexual”, que se pena con prisión perpetua.
En su artículo 17, la ley 24.660 establece que “el interno que
llega a la mitad del cumplimiento de su condena tiene derecho de solicitar el régimen de salidas
transitorias”, dado que la pena apunta a la resocialización y no al castigo. Está encuadrado
como un derecho y no como un beneficio. Díaz había sido condenado a 12 años de prisión en 2001 por
la violación de una chica de 15 años y estuvo detenido en Rawson, La Pampa y Ezeiza.


































