El 26 de abril alrededor de las 2.30 (esto es, noche del sábado, madrugada del domingo) en inmediaciones del Shopping Alto Rosario, circulando en sentido y dirección de calle Junín apenas cruzando avenida Caseros, recibí señales de luces provenientes de una linterna por parte de dos sujetos vestidos de policías (de los cuales uno en un principio tenía la cara tapada por una especie de bufanda o similar) ambos armados y a pie, es decir, sin patrullero y sin ningún tipo de elemento identificatorio en su vestimenta, para que me detuviera en un aparente control vehicular. Me hicieron estacionar sobre el cordón derecho, detrás de otros dos autos a los que también hicieron frenar. Sin identificarse ninguno de los dos, uno de ellos, luego de dirigirse al primer y segundo auto, me solicita la documentación del vehículo. Al serle exhibida, se retira hacia los otros dos autos que estaban adelante con mi documentación en su mano, esto es, me retiene y se lleva consigo mi cédula azul, cédula verde, carné de conducir y comprobante de pago del seguro, situación de por sí incómoda y desventajosa. Mientras, se acerca el segundo de estos hombres a mi ventanilla y me pregunta "qué me faltaba" —dando sin motivos por sentado que algo me faltaría— a lo que le respondo que nada, que toda la documentación había sido presentada a su compañero y que se había retirado con la misma en su poder, por lo que le solicité me sea devuelta de inmediato, a lo que este hombre respondió en un tono poco serio y sospechoso que me quedara tranquila, que ya me la iban a devolver. Luego de eso, y turnándose uno y otro entre los tres autos que estábamos parados, en un procedimiento cuanto menos irregular y poco claro, vuelve el primero de estos policías con mis cosas, y al ver que las reunía todas y que estaba todo en regla, me las devuelve y me empieza a preguntar si había tomado alcohol. Le respondí que no, y no conforme con mi respuesta, comenzó a advertirme en un modo poco convencional y bastante intimidatorio, que si le estaba mintiendo y si había tomado, me iban a hacer el control de alcoholemia, a lo que le contesté que me sometía voluntariamente al mismo ya que no había ingerido una sola gota de alcohol. Acto seguido se retira nuevamente, y vuelve el segundo de ellos con las mismas preguntas, a increparme y decirme que si había tomado alcohol "me llevarían a la seccional 8ª a hacerme el control de alcoholemia", mientras hacía ademanes de comunicarse con dicha seccional por una supuesta radio que ni siquiera tenía retorno. En el interín, los dos primeros autos que habían sido detenidos se retiraron, y al tiempo que seguían demorándonos, frenaron a otro vehículo. Habiendo pasado aproximadamente 30 minutos desde la detención, y al ver que reunía toda la documentación en regla, y que no sólo no había tomado sino que me mantenía firme en mi postura de someterme voluntariamente a un control de alcoholemia que ni siquiera se hacía presente en el lugar, empezó a hacerme preguntas sin ningún tipo de relación con el procedimiento, tales como qué estudiaba y a qué me dedicaba, y cuando respondí que estudio Derecho y trabajo en el Poder Judicial, sorprendentemente desistió de su conducta inquisidora y amenazante, y me dijo que me retirara, mientras el primero de los sujetos interrogaba al auto que acaban de detener. Le solicité a este hombre que se identificara, ya que ninguno lo había hecho al comienzo del supuesto operativo, lo que lo molestó muchísimo, y luego de maltratarnos verbalmente, me brindó un nombre y apellido a todas luces falso y nos "recomendó" que nos retiráramos de inmediato. Al irnos, nos encontramos en la siguiente esquina con los ocupantes de uno de los autos a los que habían detenido junto con el mío, quienes nos esperaron y nos manifestaron que al conductor del otro auto le sacaron 200 pesos a cambio de dejarlo ir. Inmediatamente, realicé la correspondiente denuncia al 0800-444-3583, número que la Provincia de Santa Fe dispuso para recibir denuncias sobre el accionar policial. Con esto, quiero dejar sentado que dos sujetos armados de los que ni siquiera tengo garantía que revisten la calidad de policías, sin identificarse y sin un patrullero al que pudiera tomarle los datos, nos hicieron detener en un procedimiento dudoso y a mi entender ilegal, tuvieron acceso a nuestra documentación y con ello a nuestros datos personales. Hechos gravísimos como estos no tienen que pasar desapercibidos bajo ningún concepto, hay que denunciarlos y hacerlos públicos. Se necesita del compromiso de todos para luchar contra la policía corrupta que tenemos, de los que hay que cuidarse en lugar de ser cuidados.

































