A lo largo de la Rambla Catalunya (La Florida), en ambos lados, se ha establecido el pago obligatorio de veinte pesos para estacionar motos y autos pese a que esa zona nunca estuvo comprendida en estacionamiento medido. Si así hubiese sido, seguramente se debería haber llamado a licitación pública para otorgarlo. Pero luego de algunos forcejeos anteriores, se decidió establecer esa obligatoriedad mediante una boleta que dice que lo es gracias a una ordenanza municipal número 9470/2015, que dice que son playas a beneficio de la Asociación Cooperadora del Hospital Alberdi. Deja en claro que no es en beneficio del hospital, sino de la cooperadora. Y esto es aplicable a autos y motos, aunque no se salvan los proveedores de los bares de la zona. Los cuidadores (“trapitos”) lógicamente se abalanzan sobre quienes estacionan, haciéndoles saber que están obligados a pagar los veinte pesos y le muestran la boleta impresa. Jóvenes que trabajan de mozos en algunos boliches dicen que ha habido situaciones muy difíciles, ya que algunas familias, que no sabían, fueron perseguidas hasta dentro del establecimiento para cobrarles, y ante la incredulidad, se retiraron indignadas. Dicen que “hasta nosotros, que trabajamos acá, ya no podemos venir ni en moto ni en auto ante esta situación”. Quizás esta cooperadora cumpla alguna labor de apoyo al Hospital Alberdi, pero hay otras en la ciudad en beneficio de comedores escolares, y de bien público, que no cuentan con esta prerrogativa. Si una persona quisiera tomar un café y mirar el río todas las mañanas antes de ir cumplir sus tareas laborales, eso le costaría mensualmente seiscientos pesos, sin contar el costo del café más, en algunos casos, la cuota de algunos de los clubes de la costa. ¿Cómo se maneja el dinero recaudado? ¿Cómo se administra ese dinero? ¿ Cuál es la situación del personal afectado en este caso cuidadores de auto o “trapitos”? ¿Cuál es la situación laboral? ¿Tienen relación de dependencia con la Municipalidad o con la cooperadora? ¿O será que trabajan en negro? Lo cierto es que la gente, el ciudadano común, ve cómo cada día es expulsado de los lugares públicos por falta de una acción responsable de quienes debieran velar por ello. Hay tantas preguntas por responder.
Miguel Amado Tomé
San Héctor y el cura Brochero
He leído el anuncio de la próxima canonización del cura Brochero. Quiera Dios que se realice lo antes posible. Ese cura, con sólo su actitud de vida, merece la canonización, más allá de los milagros comprobados, como un santo argentino. Con asombro veo el desconocimiento en los argentinos respecto a que ya tenemos un santo, un hermano Lasallano, San Héctor Valdivielso Sáez, primer santo argentino y primer San Héctor del Santoral Cristiano. Nace en Buenos Aires el 31 de octubre de 1910, es bautizado el 26 de mayo de 1913 en la antigua iglesia de San Nicolás de Bari, ubicada en el mismo lugar en que está hoy el Obelisco, y que fuera demolida en 1936 para construir la avenida 9 de Julio en Buenos Aires. La familia regresa a España y en 1922 ingresa a la vida religiosa con los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle) junto a su hermano José. En Bélgica recibe el hábito religioso en 1925 y con un nuevo nombre, hermano Benito de Jesús. El 10 de octubre emite los primeros votos y regresa a España a continuar sus estudios. El 24 de agosto recibe el primer destino: vivir y trabajar en la ciudad de Astorga. Excelente educador. Es líder y organiza y anima grupos juveniles. En 1934 es enviado a Turón donde al tiempo estalla la revuelta popular. Los movimientos anarquistas, socialistas y comunistas son manifiestamente antirreligiosos, el 5 de octubre los revolucionarios asaltan el colegio y la Casa de los Hermanos, los religioso son detenidos en La Casa del Pueblo. El 9 de octubre a la una y treinta de la madrugada, luego de tres días de torturas, y con la sola petición de que renuncien a Cristo y pasen a engrosar las filas revolucionarias, son fusilado en las tumbas que les hicieron cavar y fueron enterrados. El 29 de abril de 1990 el Papa Juan Pablo II beatifica a los Mártires de Asturias, luego de comprobarse varios milagros, entre ellos está el Hermano Héctor Valdivielso Sáez (Benito de Jesús), convirtiéndose en el primer santo argentino. Desde hace algunos años un grupo de mujeres, en su mayoría, y algunos hombres (hemos llegado a ser tan pocos que no disponíamos más hombres para rotar al cargar la imagen del santo en las procesiones. Me pregunto los alumnos y ex alumnos del Colegio La Salle ¿dónde estaban?) con muchísimo esfuerzo y la generosa ayuda de algunos vecinos, pudieron construir en las calle Guatemala y Casilda primero un oratorio y ahora un salón destinado para diverssas actividades religiosas y sociales. Quizás algún día podamos construir una capilla para San Héctor (desconozco si existe alguna en la Argentina) porque, evidentemente, nadie es profetas en su tierra.
Jorge Demirdjian
El hombre mediocre
Sólo se trata de una cuestión de tiempo, pero que se termina esta necia e hipócrita sociedad, se termina. Y sería bueno que eso sucediera para así poder tratar de que las nuevas generaciones no vivan engañadas por aquellos mentirosos del poder, y además por ellos mismos, queriendo hallar vaya a saber qué verdad. Creo que no vendría nada mal que en las aulas de las escuelas primarias, secundarias y universitarias se vuelvan a leer los libros del gran humanista, siquiatra y demás cargos cuyo nombre fue José Ingenieros, pese a no conjugar yo con lo que eran sus ideales políticos, pues este notable escritor en su época fue muy influenciado por el bolchevismo y la revolución rusa. Es bueno destacar que en sus últimos 10 años de vida terminó sus días denominándose socialista. Es bueno conocer algunos de los títulos de sus libros: “El hombre mediocre”, “Las fuerzas morales”, “Hacia una moral sin dogmas”, “La simulación de la lucha por la vida” y muchos más. Hay algunos que sencillamente leyendo los títulos merecerían ser tratados de sociología, psicología o filosofía. Por qué no hacer ahora lo que se hizo por los años 1920, cuando las obras de este genial pensador se leían en toda Hispanoamérica, destacando que en esas épocas fueron mucho más violentas las sociedades que hoy. La pluma de Ingenieros desafiaba y hacía pensar, hoy más que nunca y pese a toda la evolución que ha habido en diferentes materias de la vida, para bien o para mal, políticamente e intelectualmente. Que sus libros pueden ser leídos nuevamente en las escuelas y universidades no sería una mala idea. Seguramente sería un buen comienzo para empezar a lograr una mejor sociedad. Además, tengo entendido que los tratados de Ingenieros sobre criminología son de gran ayuda al estudiante de Derecho Penal.
Armando Torres Arrabal
DNI 6.047.844
El que quiera ver, que vea
Las acusaciones con nombre y apellido que realizara la señora Elisa Carrió no son más que el blanqueo de una realidad que un gran sector de la sociedad, en especial la rosarina que habita entre bulevares, y que tiene preparación académica, se niega enfáticamente a ver, refugiándose en los chupetines de madera (teatros gratis, barrileteadas, concurso de asadores, mucha publicidad en papeles caros, espacios libres -sin baños-, etcétera) que les ofrece esta camada de universitarios recibidos por escalafón y que conduce la administración de nuestra ciudad desde hace más de 25 años, y ocho la provincia, teniendo como mérito exhibir el cartel de la provincia con más inseguridad y narcotráfico de la República. ¿Si un ministro que por cuatro años tiene en parte a cargo la policía y cuando asume como administrador político del Ejecutivo provincial nombra como jefe de policía a un funcionario sospechado de contactos con el narcotráfico, qué indica el sentido común? Vamos muchachos, asuman que los penetraron.
Julio R Sánchez
DNI 6.043.532
Prat Gay y la grasa del Estado
Yo entendí muy bien lo que dijo el ministro Alfonso Prat Gay cuando se refierió a la grasa, es una metáfora sobre lo que sobra en el cuerpo del Estado dirigido a los ñoquis, asesores, empleados truchos, etcétera. No era necesario aclararlo. Alguno se identificó con la subespecie del grasita, que es otra cosa y se sintió herido. Yo diría que más que sensibilidad deberían tener dignidad, lo digo porque conozco varios ñoquis, que no son precisamente de harina: son los pseudosasesores, que vemos a diario en las redes defendiendo al gobierno anterior y descalificando al actual en virtud de haber perdido el privilegio de cobrar sus honorarios como asesores fantasmas. De hecho no hacen ningún aporte de su intelectualidad porque, obviamente, no la tienen. Estos son hijos del modelo exitoso, que han recibido como contraprestación prebendas inmerecidas simplemente porque no aportaron nada. Los mismos estaban destinados a reparticiones oficiales que dudo sepan dónde están geográficamente, ya que jamás hicieron acto de presencia. Para colmo salió el manual del grasita ilustrado, que promueve la resistencia a la actual administración con indicaciones pueriles y desopilantes. Es una clara muestra del infantilismo e incapacidad intelectual de estos individuos. Les aconsejaría que se pongan a trabajar de verdad, así ocupan su tiempo en algo provechoso y se dejen de tirar miguelitos.
Roberto Rubén Sánchez
DNI 8.634.022
Miremos a nuestros hijos
Los que tenemos la suerte de tener hijos adultos y podemos dialogar con ellos con espontaneidad y respeto, porque lo hemos hecho siempre, en general comprobamos con regocijo cuanto nos han superado. Consciente o inconscientemente quizás esa haya sido nuestra meta al encaminarlos por senderos de dignidad y bonhomía que tantas horas de esfuerzo nos costaron. En diálogo relajado con uno de ellos, entre mate y mate y a la sombra de un gran pino, surgió lo que considero la acertada reflexión de un joven que me dejó en pocas palabras muchas respuestas. “Es sencillo, madre —me dijo—, si querés saber cómo es y como ha sido una persona en su vida simplemente debés detenerte a observar cómo son sus hijos. Si te gustan, porque encontrás en ellos valores importantes, nobles, de grandeza, no dudes ni un instante madre, porque esa sí es una buena persona”.
Edith Michelotti
Simplemente, gracias
Hay que ser agradecidos. Después de 45 días sin tener acceso a internet, el jueves pasado tuve la inmensa alegría de recibir en casa a excelentes técnicos que me dieron la satisfacción de poder conectarme. Gracias a los operarios de Telecom, Franco Ottairani y Patricio Rodríguez, por su capacidad, respeto y amabilidad.
Norma Machado
DNI 3.802.222