Cuenta la historia que un hacendoso albañil recibió un día el llamado de un hombre con poder para que se encontraran en un lugar determinado de la ciudad, donde le haría una interesante propuesta. Hacia allí fue el trabajador para ver de que se trataba la cosa. Al llegar se encontró con un enorme terreno frente al cual estaba su interlocutor. Juntos ingresaron al predio y el albañil se sorprendió al ver un montón de herramientas de construcción a estrenar, una gran cantidad de bolsas de cemento, otras tantas de cal, montículos de arena y piedra, tejas, cerámicos y todos los materiales con los que él solía trabajar a diario. Tras la sorpresa miró fijamente al hombre con poder y éste le dijo: "Tiene todo lo necesario para construir una gran casa, hágala". Y sin esperar respuesta el hombre se marchó prometiendo volver para ver los avances de la obra.



































