Wall Street se derrumbó ayer, un día después de que la Reserva Federal (FED) aumentara su tasa de interés de referencia en medio punto. En su peor día desde septiembre de 2020, los inversores liquidaron gran parte de sus portafolios ante el temor de que la política monetaria del organismo, que busca frenar la inflación, conduzca finalmente a un escenario recesivo.
El Dow Jones cayó 3,12%, el S&P 500 bajó 3,57% y el Nasdaq descendió 4,99%. Los papeles tecnológicos resultaron los más dañados: Meta, matriz de Facebook, y Amazon cayeron 6,8% y 7,6%, respectivamente.
A esto se sumaron Microsoft, con una baja de 4,4%; Salesforce, con un rojo de 7,1%; y Apple, que se hundió 5,6%.
Las acciones del comercio electrónico fueron otra fuente de debilidad, luego de algunos informes trimestrales decepcionantes.
La suba de tasas de la FED llevó a que el rendimiento del Bono del Tesoro a 10 años subiera al 3,04%. El aumento de los rendimientos presionó también a las tasas hipotecarias hasta el 5,3% y se encuentran en su nivel más alto desde 2009.
El cambio agresivo del banco central estadounidense tiene a los inversores preocupados sobre si puede lograr el delicado equilibrio para desacelerar la economía lo suficiente como para detener la alta inflación, pero no tanto como para causar una recesión.
Los analistas coinciden en que el ritmo y el tamaño de los aumentos de las tasas de interés están siendo examinados “de cerca” en Wall Street. Los precios altos de las acciones son incompatibles con el deseo de la FED de endurecer las condiciones financieras. El organismo deberá ir con cuidado con los ajustes porque puede perjudicar al mercado laboral.
A menos que las cadenas de suministro se normalicen o los trabajadores regresen a la fuerza laboral, es probable que cualquier repunte de las acciones se torne extraño en este escenario de incremento de las tasas de interés.
El organismo también anunció que comenzará a reducir su enorme déficit en su balance de 9 billones de dólares, provocado por la compra de Bonos del Tesoro e hipotecas, derivados de la crisis de 2008. A partir del 1º de junio comenzará a devolver al sistema financiero esas grandes tenencias, con el objetivo de mantener en un nivel bajo las tasas de interés para las hipotecas.
La tasa promedio de una hipoteca de tasa fija a 30 años subió al 5,3%, su nivel más alto desde 2009, según datos de la entidad fiduciaria Freddie Mac. Las tasas hipotecarias tienden a seguir los movimientos del Bono del Tesoro a 10 años. El fuerte aumento en las tasas hipotecarias está poniendo a prueba la capacidad financiera de los compradores de viviendas, después de años de fuertes aumentos de precios.
Los ajustes en las tasas para poder combatir la inflación parece ser la herramienta utilizada por los principales bancos centrales del mundo. El Banco de Inglaterra elevó ayer su rendimiento de referencia al 1%, el nivel más alto en 13 años. Es su cuarta suba de tasas desde diciembre, ya que la inflación del Reino Unido alcanza máximos de 30 años y podría llegar al 10% anual. Se espera que el Banco Central Europeo (BCE) decida un ajuste similar a partir de la semana próxima.
En Argentina, el índice S&P Merval de la Bolsa porteña cayó 3,31% y las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York bajaron hasta 10,8%.También bajaron los bonos en dólares.
La cotización del dólar oficial cerró en $121,73, con una suba de 28 centavos en relación a la víspera, mientras los bursátiles (CCL y MEP) marcaron alzas de hasta 0,4%. El blue se negoció sin cambios, a $ 201 por unidad.
El BCRA sumó
El Banco Central cerró su participación en el mercado cambiario con compras netas por u$s 100 millones y acumula u$s 430 millones en lo que va de mayo, el mayor en casi dos meses. La última cosecha de este volumen la había tenido a principios de marzo pasado, cuando se hizo de u$s 413 millones.