La presidenta Cristina Fernández consideró primordial "reconstruir la
multilateralidad" entre las naciones de América, y cuestionó a Estados Unidos por "desentenderse"
de la región y por la política antiterrorista aplicada durante la gestión de George W. Bush. Así lo
afirmó ayer en Nueva York durante su presentación en el Council of Foreign Relations. También
enfatizó que Argentina atravesó "una de las dictaduras más terribles que se tenga memoria", por lo
que resaltó que los derechos humanos constituyen una "política de Estado" en su gestión.
"Esperamos de Estados Unidos una reconstrucción de la
multilateralidad, no sólo por nuestras convicciones, sino por el hecho que creemos que puede darse
mayor legitimidad a la lucha contra el terrorismo", aseveró.
Señaló que "la ruptura de la multilateralidad es, a nuestro
juicio, una decisión que ha tornado al mundo más inseguro", ya que "la decisión de política
unilateral que Estados Unidos instaló durante la administración actual no solamente ha vulnerado al
mundo, sino también a los intereses de los Estados Unidos", dijo.
Cristina planteó que "es necesario reconstruir la
multilateralidad para legitimar la lucha contra el terrorismo", y criticó las acciones bélicas de
Estados Unidos en otros países al advertir que "no admitimos una guerra preventiva fuera del
derecho internacional". Evaluó que "en materia internacional, desde la decisión de invadir a
Afganistán producto de lo que sucedió con las Torres (Gemelas), hoy culmina en un multilateralismo
quebrado, que recibió fuertes críticas de los aliados de los Estados Unidos".
También indicó que espera "una mirada diferente de Estados
Unidos que se ha desentendido de América del Sur". La mandataria dijo además que es "necesaria la
reformulación de Naciones Unidas y esencialmente del Consejo de Seguridad" a través de la
incorporación de "nuevos actores regionales".
Derechos humanos. "La política de derechos humanos constituye uno de los pilares
básicos y es una política de Estado", reafirmó durante el discurso que ofreció en la sede del
Council on Foreign Relations. En ese contexto, enfatizó que "todos los días debemos acompañar desde
una acción o una política esta lucha inclaudicable por los derechos humanos", y anunció que "se
está trabajando en la construcción mundial de un banco genético de datos para víctimas de
desaparición forzada".
"La Argentina atravesó una de las dictaduras más terribles
que se tenga memoria, con un saldo de 30.000 desaparecidos y 500 menores que aún no fueron
recuperados", remarcó.
La presidenta estuvo acompañada por el ex mandatario Néstor
Kirchner; el canciller, Jorge Taiana; el embajador Héctor Timerman, y los ministros de
Planificación Federal, Julio De Vido; y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao.
Cristina recordó que en Argentina los genocidas "eludían a
la Justicia porque uno de los poderes del Estado, el Legislativo, había sancionado leyes de
impunidad, lo que nos retrotraía a una sociedad predemocrática".
Por ello, mencionó que "muchos países" reconocieron el rol
de la Argentina en materia de derechos humanos, que logró obtener "la derogación de leyes como las
de amnistía a genocidas, obediencia debida y punto final", y ratificó que "el compromiso de
Argentina respecto a los derechos humanos es inclaudicable".
La mandataria hablará hacia el mediodía de hoy ante la 63ª
Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), donde más de un centenar de jefes de Estado discutirán
cómo reducir el hambre y la pobreza en el mundo, entre otros temas.
Por otra parte, Cristina Kirchner participará también hoy
de la inauguración de una muestra fotográfica en la sede de la ONU que refleja el trabajo realizado
por las Abuelas de Plaza de Mayo durante los últimos 32 años.