El costo de mover mercaderías dentro de Argentina es uno de los principales obstáculos para la competitividad de la producción nacional. Lejos de mostrar señales de alivio, la logística mantiene una tendencia ascendente que impacta sobre toda la cadena productiva, desde la industria y el agro hasta las economías regionales, encareciendo los fletes y reduciendo los márgenes de las empresas. Esa es una de las principales conclusiones de un informe elaborado por el Sindicato de Conductores Navales (Siconara) Seccional Rosario, en el que detalla su propuesta de desarrollar un “Plan maestro federal de desarrollo logístico, fluvial, ferroviario y energético para el período 2026-2055”.
El diagnóstico parte de una realidad que viene profundizándose en los últimos años: según datos de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), el Índice de Costos del Transporte acumuló un incremento del 37% durante 2025.
A esa tendencia se sumó un nuevo aumento este año, de acuerdo con la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos, lo que confirma que la presión sobre el sector continúa y obliga a las empresas a trasladar parte de esos mayores costos a las tarifas.
Altos costos
El costo de la logística, enfatizó el informe, viene creciendo por encima de otras variables económicas y que ese fenómeno termina afectando la competitividad de toda la economía. Resulta aproximadamente un 24% superior al de Brasil y hasta un 40% más elevado que el de Chile en distintos componentes de la cadena. A su vez, un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario citado en el documento muestra que transportar granos en Argentina cuesta un 32% más que en Brasil y un 28% más que en Estados Unidos para recorridos equivalentes de 320 kilómetros.
La incidencia del flete también varía según la ubicación geográfica. Mientras en el tramo Salta-Gran Rosario el transporte representa hasta el 28% del valor del maíz y el 19% del de la soja, en la zona núcleo esos porcentajes descienden al 11% y al 7%, respectivamente. Para los autores del informe, esta diferencia evidencia una fuerte desigualdad territorial que condiciona especialmente a las economías regionales alejadas de los puertos.
En ese contexto, Santa Fe aparece como una pieza clave del sistema logístico nacional. Durante el primer trimestre de 2026, las exportaciones con origen en la provincia alcanzaron los u$s 4.030,9 millones, un 16,4% más que un año antes, mientras que los volúmenes exportados crecieron 17,7%. El desempeño estuvo acompañado por un incremento del 37,3% en las exportaciones de productos primarios, impulsado en gran medida por la actividad de la red portuaria santafesina.
Los puertos de la provincia mostraron una fuerte expansión en el movimiento de cargas. El Puerto de Rosario superó el millón de toneladas movilizadas y registró un crecimiento interanual del 67%, mientras que Villa Constitución duplicó su actividad y la Zona Franca Santafesina incrementó un 76% el volumen operado. El puerto de Santa Fe también mejoró su desempeño gracias al movimiento de agrograneles.
Límites al crecimiento
Sin embargo, el documento advierte que la infraestructura actual resulta insuficiente para sostener el crecimiento de la actividad económica. Uno de los ejemplos es Vaca Muerta, cuya expansión demanda cada vez mayores volúmenes de transporte. Actualmente requiere siete millones de toneladas de arena por año, un volumen que podría alcanzar los nueve millones en 2028. El 87% de ese material se traslada desde Entre Ríos hasta Neuquén por camión, recorriendo más de 1.200 kilómetros, una situación que pone de manifiesto la necesidad de diversificar los modos de transporte.
En esa línea, el informe propone avanzar hacia un sistema logístico multimodal que combine de manera más eficiente el transporte ferroviario, fluvial y carretero. Hoy el ferrocarril representa menos del 5% del total de las cargas transportadas en Argentina, muy por debajo de países como Brasil, Estados Unidos o México. La recuperación de corredores ferroviarios estratégicos permitiría reducir costos, descongestionar las rutas y mejorar la competitividad.
Marina mercante
El documento también plantea recuperar el protagonismo de la marina mercante nacional. Recuerda que en su momento llegó a transportar la mitad del comercio exterior argentino, mientras que en la actualidad apenas el 1% de los buques que navegan por la hidrovía opera bajo bandera nacional. Para sus autores, fortalecer ese sector no solo permitiría reducir costos logísticos, sino también recuperar capacidad de transporte, empleo y soberanía económica.
La conclusión del informe es que el aumento de los costos logísticos dejó de ser un problema exclusivamente del transporte para convertirse en un condicionante del desarrollo económico. Bajo esa premisa, plantea que solo una estrategia de largo plazo, basada en inversiones coordinadas en infraestructura vial, ferroviaria, portuaria, fluvial y energética, permitirá reducir las brechas de competitividad y acompañar el crecimiento de la producción y las exportaciones argentinas.