La producción industrial sufrió su tercera caída mensual consecutiva en noviembre y tocó un nivel mínimo en casi un año y medio. El índice que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) bajó 0,6 % en la medición desestacionalizada y 8,7 % interanual.
El nuevo y brusco derrumbe del Índice de Producción Industrial (IPI) se registró después de las elecciones legislativas, en las que se convalidó el rumbo de la política económica. Las cifras coinciden con la aceleración registrada en los casos de crisis de empresas y conflictos por cierres, suspensiones y despidos en el sector manufacturero.
Invasión de importados
Un denominador común de las divisiones industriales más afectadas es que se trata de actividades expuestas a la política de apertura comercial del Poder Ejecutivo. En la medición interanual las caídas más relevantes se verificaron en textiles, prendas de vestir, cuero y calzado (-22,7 %), automotores y otros equipos de transporte (-20,7 %) y productos de metal, maquinaria y equipo (-18,2 %), donde tienen un peso significativo los electrodomésticos.
“La producción de aparatos de uso doméstico registra en noviembre una disminución interanual de 39,7 %, debido principalmente a una menor producción de heladeras y freezers y de lavarropas”, señaló el Indec. Y citó a referentes del sector que vincularon la caída del nivel de actividad a la menor demanda local y el ingreso de productos importados. El impacto en las economías regionales es directo. Rosario, por caso, es el principal polo de fabricación de línea blanca del país.
En cuanto a la industria automotriz, mientras los vehículos importados ganaron mucho peso en el total de ventas, cae la producción local. Los fabricantes nacionales también ven caer la demanda desde el exterior, fundamentalmente de Brasil, en un contexto de penetración de autos chinos en la región.
Desde que Javier Milei es presidente, solo la refinación de petróleo y la industria alimenticia aumentaron su producción. Sin embargo, esta última acumuló un retroceso del 2 % en 2025, cuando solo falta conocer el dato de diciembre.
Construcción en baja
El Indec también dio a conocer el informe sobre la actividad de la construcción, que se hundió 4,1 % desestacionalizado en noviembre y anotó su peor registro en más de un año. Ya había caído en octubre.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac) arrojó su peor cifra desde octubre de 2024, cuando la contracción fue del 5,1 %. A su vez, la variación interanual también fue negativa en un 4,7 %, aunque la variación acumulada de 2025 se ubica en el 6,6 %, a falta de los datos de diciembre.
En el desagregado, la cantidad de puestos de trabajo en la construcción arrojó una suba interanual del 3,5 % y llegó a los 392.130 trabajadores, mientras que las superficies autorizadas por los permisos de edificación creció 4,1 % interanual a un total de 1.601.008 metros cuadrados.
Los datos de consumo aparente de los insumos para la construcción se mantuvieron estables en relación con el mes anterior, destacando las subas de 33,2 % en artículos sanitarios de cerámica, un 19,7 % de hormigón elaborado y 17,6 % de asfalto. Como contraparte, se observaron bajas de 19,3 % en ladrillos huecos, 17,8 % en yeso y 15,0 % en pisos y revestimientos cerámicos.
En el acumulado anual, se destacan los aumentos de 47 % en asfalto, 31 % en artículos sanitarios de cerámica y del 22 % en hormigón elaborado. En contraste, las compras de ladrillos huecos cayeron 1,3 % y las de yeso 2,1 %.
Las empresas constructoras privadas se mostraron pesimistas sobre una mejora del sector para los próximos tres meses, con un 68,5 % de los relevados que afirmó que la realidad del sector no cambiará a febrero del corriente año. Asimismo, el 18,5 % de los mismos estima que disminuirá y un 13 %, que incrementará.
En tanto, el 54,1 % de las empresas mayormente dedicadas a la obra pública estiman que el nivel de actividad no cambiará.
La economía de Santa Fe
El Indice Compuesto de Actividad de Santa Fe (Icasfe) que elabora la Bolsa de Comercio de la capital provincial cayó 0,1 % mensual en octubre.
Según el informe, en 2025 se observó “cierto debilitamiento en la evolución de la actividad económica provincial”. Esto se refleja también en la variación interanual, que si bien es positiva en 1,4 % muestra una desaceleración respecto del 7 % del mismo año.
En este punto influye también la base de la comparación. La economía santafesina se había recuperado fuerte en 2024, cuando se fue diluyendo el efecto de la sequía del año anterior. “Sin embargo, también obedece a un debilitamiento propio del repunte económico”, señaló la Bolsa.