Economía

Con la soja en la mano, los productores miden las decisiones de inversión

Con la cosecha de soja en la bolsa, esta época del año suele ser el momento en que los productores agropecuarios comienzan a diseñar sus estrategias de negocios para la próxima campaña.

Domingo 06 de Junio de 2010

Con la cosecha de soja en la bolsa, esta época del año suele ser el momento en que los productores agropecuarios comienzan a diseñar sus estrategias de negocios para la próxima campaña. Eso derrama en decisiones de inversión, incluida la compra de maquinaria agrícola.

  En ese sentido, Agroactiva, una de las principales exposiciones agropecuarias del país, y con un perfil netamente orientado al mercado fierrero, se para en un momento del ciclo que permite testear el rumbo de los negocios en el sector.

  Con una cosecha de soja estimada en 54,6 millones de toneladas, el panorama para el agro es muy diferente hoy que hace un año atrás. El grano está pero, como señalaron los directivos de la cámara que agrupa a las industrias fabricantes de maquinaria y equipo, no se mueve lo suficiente como para cumplir con las expectativas que este y otros complejos económicos se habían hecho respecto del efecto derrame de la supercampaña.

  Expectantes por un lado, resignados por otro y muchas veces quejosos, los hombres de campo se dieron cita esta semana en Agroactiva para ponerse a tono con los últimos adelantos disponibles para el sector, no sólo en materia de fierros sino además, insumos y servicios de vanguardia.

  La fascinación por lo nuevo se expresa en los rostros de quienes transitan cada metro de la gran calle de la muestra que tuvo lugar en el campo ubicado en el kilómetro 97 de la ruta provincial 26 entre las localidades de Carcarañá y Casilda. Miradas atentas, consultas técnicas o simplemente una suerte de visita por el shopping a campo que este año los organizadores buscaron posicionar como la "agrópolis de ofertas", en función de las promociones que lanzaron los expositores para seducir a los productores.

  El recorrido es obligado, más allá de que las distintas alternativas tecnológicas que se ofrecen estén o no al alcance de la mano de los productores. Algunos se animaron a sacar la billetera, mientras que otros sólo se llevaron en su haber el conocimiento de las tendencias que se vienen para el sector.

Los números

  Aunque los ánimos no levantaron polvareda en la muestra más fierrera del campo, tampoco alcanzaron para trazar un panorama de júbilo absoluto. En las consultas periodísticas "a boca de stand", todos los productores coinciden en señalar que si bien el ciclo que termina fue mucho mejor que el anterior, los actuales valores de la soja y los altos incrementos que sufrieron los insumos, sobre todo el combustible, liman el resultado final.

  Para un grupo de pequeños productores de la provincia de Córdoba, la campaña fue muy buena, pero la inflación sigue siendo un problema. "Hay poca financiación y los bancos están poco solventes", dijeron como una forma de expresar la poca correlación entre oferta crediticia y niveles y condiciones de demanda.

  En tanto, otros hombres de campo de la zona núcleo de Casilda coincidieron con esa tendencia y señalaron que los costos "subieron alrededor del 40%".

  Para un grupo de contratistas que llegaron desde Junín —provincia de Buenos Aires— el escenario inflacionario no es bueno. "Salís derecho", dijeron y aclararon que con estos aumentos "queda muy poco margen" en el negocio.

  En ese sentido, desde Las Varillas (provincia de Córdoba), los productores presentes resaltaron que hacer soja es lo más barato. "Parece que presidenta lo quiere así", dijeron irónicamente.

  Las alusiones al gobierno nacional están presentes en todas y cada una de las charlas con los productores. Aún queda en el aire el sabor amargo del intenso conflicto que los enfrentó y cualquier medida oficial resulta mezquina para las demandas del sector. Una muestra de esto fue la decisión oficial de liberar 3,5 millones de toneladas de trigo para exportación, que pese a tratarse de una demanda insistente del campo, no logró conformar a los hombres de campo, quienes en Agroactiva dejaron en claro que la medida es sólo un alivio momentáneo.

También hubo espacio para la autocrítica. Se escucharon muchas voces asegurar que el conflicto agropecuario por la resolución 125 fue un error. "Nos pusimos a la presidenta en contra y ahora hasta que no se vaya este gobierno no lo vamos a cambiar", indicó un productor y agregó: "De todas maneras es cierto que el campo puede subsitir, con esta política de gobierno inclusive, mientras que el trabajador que está en relación de dependencia no", se sinceró.

La financiación



 

  Con respecto al tema de la financiación, si bien los hombres de campo observan que un movimiento mayor, sólo está presente en los bancos, y prioritariamente para la compra de maquinaria argentina.

  Reconocen que muchos de ellos se sentaron sobre su soja y guardaron dinero en lugar de invertir. Como ejemplo, explicaron que el trigo de la campaña anterior no está vendido, aunque aclararon que esto no alcanza para realizar demasiadas inversiones, que sólo se hacen para mantener en funcionamiento la actividad o quizás renovar el parque de maquinaria.

  "Se siembra pero no se vende. Está guardado el trigo y hay muchas expectativas puestas en el cambio de gobierno", indicaron desde Leones (Córdoba) y acotaron: "Con estas políticas, si siguen, puede que desparezca el colono chico y muchos más". Ante esto, los productores insisten en que en la campaña que se avecina, sobre todo la de trigo, hay muchas dudas e incertidumbre respecto de la siembra.

  Por su parte, Carlos Sartor, secretario de Sistemas Agroalimentarios de Santa Fe, reconoció que si bien la cosecha en general fue buena, hay cierta retincencia a la inversión o a sembrar cultivos más riesgosos como el trigo, aunque admitió que finalmente el productor se termina inclinando por esta opción para mantener la sustentabilidad del campo.

  Finalmente, los productores presentes que recorrieron Agroactiva dejaron en claro que el panorama del ciclo que viene no se vislumbra con demasiado optimismo y no sólo por el clima sino por el escenario político.

  Descreídos de un cambio de rumbo en las políticas oficiales y escépticos sobre la posibilidad de restablecer los lazos de confianza con la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, muchos hombres de campo apuestan a un recambio presidencial en 2011. Deseo que, por otra parte, se aleja en la medida en que avanza la reconstitución política del oficialismo y la dispersión del arco opositor. Un sector del agro, en ese sentido, comienza a pensar en pedir tablas.

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