Los precios de la carne vacuna continúan en alza y presionan sobre el consumo interno, que sigue en retroceso, mientras las exportaciones muestran un fuerte dinamismo impulsado por la apertura de mercados y la mejora de los valores internacionales. De acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), en febrero el precio promedio de los cortes vacunos registró un aumento del 7,4% mensual, mientras el consumo de carne vacuna se redujo 13,8% interanual en el primer bimestre del año.
Las subas fueron generalizadas, aunque con mayor intensidad en cortes como la paleta, el cuadril y la nalga, que avanzaron en torno al 8%. También se destacaron incrementos en la carne picada común (7,1%) y el asado (5,7%), cuyo precio promedio superó los $16.800 por kilo, según los datos para el Gran Buenos Aires.
La presión inflacionaria no se limitó a la carne vacuna. El pollo entero volvió a subir por encima de este segmento, con un incremento del 10,2% mensual, consolidando un encarecimiento generalizado de las proteínas animales, reseñó el informe.
Este comportamiento de los precios se da en un contexto de menor oferta. En el primer bimestre del año, la producción de carne vacuna alcanzó las 457 mil toneladas res con hueso, lo que representó una caída del 9,1% respecto del mismo período de 2025. La contracción responde a una menor disponibilidad de hacienda, consecuencia de varios ciclos productivos afectados por condiciones climáticas adversas que redujeron el stock ganadero y la cantidad de animales enviados a faena.
En línea con este proceso, la actividad de la industria frigorífica se mantuvo en niveles históricamente bajos. En febrero se faenaron 924 mil cabezas, un volumen que, si bien mostró una leve recuperación frente a enero, se ubicó más de 10% por debajo del registrado un año atrás y entre los más bajos de las últimas décadas para ese mes.
Consumo en baja
La menor oferta y el encarecimiento de los precios tuvieron un impacto directo en el mercado interno. El consumo aparente de carne vacuna se redujo 13,8% interanual en el primer bimestre, totalizando 332,7 mil toneladas. En términos per cápita, el promedio de los últimos doce meses descendió a 47,3 kilos por habitante por año, lo que implicó una caída del 2,5% frente al mismo período previo.
En contraste, el frente externo mostró una dinámica opuesta. Las exportaciones de carne vacuna crecieron tanto en volumen como en valor. Entre enero y febrero los envíos al exterior habrían alcanzado 124 mil toneladas, con un incremento interanual del 6,6%. A su vez, las ventas certificadas en el inicio del año evidenciaron una recuperación más marcada, del 13,5%, impulsada por mayores colocaciones en mercados como Estados Unidos, Israel y Europa, que compensaron la menor demanda de China.
El escenario para la exportación
El contexto internacional también jugó a favor. El valor promedio de exportación se ubicó en torno a los 7.362 dólares por tonelada, un 30% por encima del nivel registrado un año atrás. Esta mejora en los precios, junto con el aumento de los volúmenes exportados, permitió que los ingresos por ventas externas crecieran 47,6% interanual, alcanzando los 321 millones de dólares en enero.
El informe también destaca la evolución del precio de la hacienda en pie, que en febrero subió 8,5% mensual en el mercado de Cañuelas y acumuló un incremento interanual del 72,7%. Este fuerte ajuste responde a la escasez relativa de animales disponibles, que elevó el valor del kilo vivo a niveles máximos de los últimos quince años en términos reales, señaló el informe de Ciccra.