Como consejero directivo de la Facultad de Humanidades y Artes por el claustro estudiantil me veo en la obligación de aclarar algunos puntos respecto de la delicada realidad que vivimos hoy en día en nuestra casa de estudios, y en particular a la reflexión del profesor Rubén Chababo, publicada el pasado miércoles en este diario. Desde ya coincido ampliamente con el diagnóstico expresado por él, pero es necesario que el resto de la comunidad académica los ciudadanos en general sepan que no son "los estudiantes" quienes generaron este caos sino un grupo de estudiantes, un grupo al que no les niego representen a parte del claustro estudiantil, pero que no son la voz de todo esto. Por el contrario, somos muchos los estudiantes que estamos de acuerdo con la decisión del consejo directivo respecto de intentar solucionar el problema de la seguridad, y somos muchos más los que ante todo respetamos a los órganos de decisión elegidos democráticamente a través del voto secreto y obligatorio. Somos muchos los estudiantes que repudiamos el accionar del Alde, que por sostener un capricho absurdo y al hacerlo de forma autoritaria provocaron que docentes y no docentes decretaran el paro, haciendo que miles de estudiantes perdamos clases y mesas de exámenes. Somos muchos los estudiantes que no estamos dispuestos a aceptar que un grupo de militantes que se creen iluminados impongan por la fuerza sus ideas y pisoteen los valores democráticos que tantas vidas costó defender. Somos muchos los estudiantes que queremos cursar seguros en nuestra facultad y que por culpa de unos pocos no podemos. Somos muchos los estudiantes que queremos estudiar.

































