Días atrás regresaba por la autopista hacia Villa María y la emisora LV2 reporteaba al intendente Lifschitz sobre las características de los contenedores de residuos, al ser Rosario pionera en la aplicación del sistema. A mí se me ocurre preguntarles a los cordobeses cómo hicieron para mantener la fuerza y la cohesión indispensables para tener tantas cosas: una ciudad totalmente oxigenada, con avenidas y bulevares amplísimos, antes de permitir cualquier construcción horizontal. Una interminable y creciente sucesión de grandiosos shoppings, galerías y centros de paseo. Un aeropuerto verdaderamente internacional dotado de toda la tecnología y servicios para vuelos transoceánicos. Trascender al mundo con la realización de un rally automovilístico anual. Catapultar a la provincia toda como uno de los más reconocidos centros turísticos argentinos. Desparramar a nivel país el humor, gracia y música cordobesas. Centralizar inteligentemente en un sólido edificio de varios pisos toda la actividad policial oficial, logística, inteligencia. Dotar a la capital con una estación de ómnibus modernísima, todos los servicios y realmente bien ubicada. La educación universitaria íntegramente impartida en un hermoso predio específico. La emisora oficial LRA propala 24 horas programas de interés general. Las principales cadenas hoteleras han hecho pie en la ciudad. Están prosiguiendo ininterrumpidamente la pavimentación de la autopista 9 con casi 200 kilómetros de los que 150 están habilitados a full. La traza de la autopista 19 (Córdoba-Santa Fe) avanza sin interrupción en varios tramos. La circunvalación cordobesa rinde lo que de ella se esperó y no hay roturas. Y ya es un hecho la construcción de los subterráneos. Llegué a mi ciudad sin hallar respuesta a tantas realidades.

































