Esta semana descubro con sorpresa que en la Facultad de Humanidades y Artes hay inseguridad. Inevitablemente me surge la duda acerca de cuál es la causa que provoca esta situación allí, considerando que las demás facultades están en pleno funcionamiento. ¿Qué pasa en Humanidades? Un grupo de estudiantes impide que el máximo representante de la institución pueda ingresar al establecimiento. Es cierto y está fuera de discusión que el decano, con el cual puedo o no sentirme representada, ocupa un cargo institucional para el que fue designado a través de los canales democráticos correspondientes. Pero, es verdad que la facultad tiene problemas concretos que es su deber resolver. Contemplando las imágenes televisivas, se puede observar que este grupo de estudiantes no es numeroso, por no decir que son muy pocos. Si este grupo dice representar a todos los estudiantes de la facultad, que son cientos, ¿por qué son tan pocos parados en la puerta? Por otro lado, me pregunto ¿cómo la máxima autoridad de una institución académica, electa recientemente, no puede ejercer su mandato ante un grupo numéricamente diminuto que ocupa la entrada? Estos acontecimientos muestran que existe una problemática anterior y mucho más profunda en nuestra facultad, de la que no se habla: el lugar que por excelencia debería dedicarse a la producción de conocimiento, se ha convertido en un espacio para conflictos que nada tienen que ver con la vida universitaria. Este ámbito aparece en la opinión pública sólo por constantes conflictos, cortes de calles, tomas de facultad, nunca por la producción académica como prioridad. A 90 años de la Reforma Universitaria, sería imprescindible saber qué proyecto estamos construyendo. Una facultad no deja de ser viable por la "inseguridad" que provoca un grupo de alumnos: todas las demás facultades funcionan con normalidad. En mi opinión, este episodio expresa la ausencia de políticas que fomenten, fortalezcan y permitan diálogos constructivos, generadores de respuestas, no sólo para el ámbito académico, sino para toda la sociedad.

































