Hemos escuchado en estos días los cruces de datos sobre porcentajes de pobres en el país. Me gustaría cambiar el sustantivo pobres por empobrecidos. El humano no fue creado pobre ni para ser pobre, fue empobrecido y es empobrecido por los sistemas, que especulan con esta situación. Es común escuchar: "pobres ha habido siempre", "es imposible erradicar la pobreza", "es cómodo ser pobres", y tantas otras barbaridades como cierta interpretación conformista sobre las bienaventuranzas de Jesús. Hemos expresado en otras oportunidades que en la base de todo empobrecimiento está el factor material, pero no podemos basarnos únicamente en datos economicistas. Se muere de hambre, pero además se muere por falta de protección, de afecto, de inserción social, de apego, de libertad, de identidad, de entendimiento. Estas necesidades, también básicas y que no entran en "la canasta familiar" ni en los bienes y servicios que se computan para que una familia tipo viva sobre la línea de pobreza, también forman parte de las necesidades humanas fundamentales que reclaman por el acceso a su satisfacción. Quienes transitamos por ámbitos de pobreza estructural y trabajamos con lo más vulnerable de la sociedad (los niños empobrecidos por persistentes políticas de exclusión), percibimos que no falta el alimento y que existen mejores oportunidades de acceder al trabajo. En los últimos tres años bajó significativamente la demanda en nuestro comedor escolar. Lo que se observa y se sufre es el aumento de los quiebres humanos, el no podernos ver como uno entre otros, con otros, entre semejantes. En consecuencia, la pobreza que aumentó y sigue aumentando es la social, la cultural, la de no encontrar los satisfactores requeridos para la realidad actual. Los satisfactores y los bienes materiales que los realizan están sujetos a cambios culturales y sociales. No se pueden satisfacer las necesidades actuales como se hacía hace 40, 20, 10 años atrás. No se puede seguir hablando de una pobreza sino de las pobrezas. No se puede seguir hablando sólo del alimento y que son más o menos quienes comen de la basura, el espectro del empobrecimiento es mucho más amplio.

































